miércoles, 15 de noviembre de 2017

Enganchados a la Muerte (2017)

Cinco estudiantes de medicina, con la esperanza de desentrañar el misterio de lo que aguarda más allá de los confines de la vida, emprenden un atrevido y peligroso experimento. A base de detener su corazón durante un breve lapso de tiempo, cada uno de ellos sufre una experiencia cercana a la muerte clínica. A medida que la investigación se vuelve cada vez más peligrosa, se verán obligados a afrontar los pecados de su pasado, además de vérselas con las consecuencias paranormales de sus incursiones en el más allá.

Aunque anunciado en un principio como una secuela de LINEA MORTAL un éxito de culto de 1990, ENGANCHADOS A LA MUERTE (2017) juega más como un remake/reboot de la película de terror psicológico que como una continuación de la historia de su predecesora, con un elenco de personajes completamente nuevos y pocas conexiones al original. Si bien esto asegura que no es necesario haber visto la original para disfrutar de esta nueva versión sí surge la pregunta de cuál fue exactamente el resultado final una vez que llegan los créditos finales, ya que ENGANCHADOS A LA MUERTE funciona como un entretenimiento, pero que una vez llegado el último acto pierde totalmente la deriva.


El guion, podría decirse que es el eslabón más débil de la película. Su primer acto funciona a pesar de unir torpemente unas escenas desconectadas entre sí, que intentan introducir el conjunto y la dinámica antes de que la acción comience. Esto le da una sensación de desarticulación, ya que  aunque los primeros minutos de apertura enganchan al espectador en el sentido emocional con el personaje de Ellen Page, el director Niels Arden Oplev  deja claro que hay que dejar el cerebro en la entrada de la sala, ya que si empiezas a pensar en lo que ocurre en la historia, acabes huyendo de ella a la media hora. En general, la historia es frágil pero no llega a derrumbarse, fluye naturalmente y las “subtramas” ya están medio construidas ya que Opley utiliza ENGANCHADOS A LA MUERTE más como una película para mostrar secuencias visuales que funcionen en el espectador (aspecto que consigue) que en crear una narrativa que pase de convincente.


Los actores no pueden hacer nada para elevar sus roles. A cada miembro del grupo se le da un rasgo para definirlo (Ray es el escéptico, Sophia se siente abrumada académicamente) por el alcance de sus caracterizaciones. Cierto es que no creo que muchos espectadores esperan de la película, unos personajes con una psicología profunda, pero al menos te preocupas por lo que les está sucediendo durante la historia. El guion también “vende” de buena manera que Courtney y su grupo son amigos que han pasado juntos por la escuela de medicina, te crees este tipo de camaradería entre ellos aunque en ciertas escenas solo funcionan como dispositivos de la trama que como personajes que lidian con una situación extraordinaria.


Esto no es realmente culpa del elenco, en el que todos realizan un papel decente en sus escenas.Page tiene fácilmente el papel más sustancioso del grupo y obtiene un par de escenas emocionales para mostrar su actuación, pero la nominada al Oscar definitivamente tiene que empezar a buscar mejores papeles en su carrera. El elenco de apoyo a su alrededor se muestra como una colección intercambiable de otros aspirantes a médicos, aunque Diego Luna canaliza su presencia en la pantalla y su carisma natural hace que Ray se destaque un poco entre el grupo. Aparte hay que destacar el “cameo” de Kiefer Sutherland, estrella la película original que regresa como médico y profesor del grupo de alumnos, pero que su impacto en pantalla es bastante insignificante.


Desde la perspectiva del director, el manejo de Opley detrás de la cámara es competente. Hace un buen trabajo al diversificar las secuencias de las visiones del más allá para que cada una se sienta única y fiel a sus respectivos personajes. Es cierto que las cosas se vuelven un poco repetitivas ya que cada uno tiene su turno, pero es agradable ver algunas diferencias entre todos ellos. La segunda mitad es donde ENGANCHADOS A LA MUERTE se transforma en una película de pseudo-terror e intenta asumir las cualidades de una película de “slasher”, pero se queda un poco corta en ese sentido. Tiene alguna imagen inquietante y perturbadora que es suficiente como para permanecer en la mente del espectador (a pesar del abuso del “Scary Jump) y como le ha ocurrido a la también criticada en este blog FELIZ DIA DE TU MUERTE la calificación de NRM de 12 no juega a su favor.


En definitiva y resumiendo: ENGANCHADOS A LA MUERTE no es tan mala como las criticas la han puesto, ya que como entretenimiento banal funciona, pero para los amantes de LINEA MORTAL puede ser una decepción.Probablemente también juega en su contra que se ha estrenado en una temporada donde ha habido grandes películas de terror como IT o ANABELLE CREATION quede un poco floja en lo que se refiere al género del terror. Con un tercer acto en el que todavía no sé qué pasaba en la mente del guionista para ese tipo de final (ya lo sabréis cuando la veáis) pero con un elenco que cumple y con ciertas sorpresas durante el desarrollo que yo, personalmente, no esperaba y que consiguen que ENGANCHADOS A LA MUERTE sea un producto de consumo rápido, pero que deja satisfecho al espectador.



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