viernes, 31 de agosto de 2018

Alpha (2018)


Una aventura épica y una historia de supervivencia ambientada en la Europa de hace 20.000 años, durante la última glaciación. En mitad de su primera cacería con el grupo de élite de su tribu, un joven es herido y dado por muerto. Al despertar se encontrará débil y solo, y deberá aprender a sobrevivir y abrirse camino ante la dura y cruel naturaleza. Acompañado a regañadientes de un lobo abandonado por su manada, los dos aprenderán a confiar el uno en el otro, convertirse en aliados.


Si bien el verano técnicamente no termina hasta pasado un mes (más o menos), la temporada de películas “veraniegas” tiende a concluir a fines de Julio, dejando agosto para el tipo de películas que tienden a tener problemas para encontrar su público. ALPHA (2018) es una película así, y si bien es comprensible por qué se puede pasar por alto esta película en los cines, aquellos que se tomen el tiempo para verla, quizá se lleven una sorpresa.


La trama de ALPHA es simple. Es una historia de un niño y su perro, aunque técnicamente la película ciertamente se sostiene sola al pretender ser la primera historia de este tipo de relación entre humano y animal. La historia es simple, directa y bastante predecible. Sin embargo, hay un encanto máximo para la simplicidad que funciona bien. Gran parte del crédito debe otorgarse a Kodi Smit-McPhee. Para la mayoría de la película, él es el único humano en la pantalla, por lo que, si el público no se identifica con él, todo el ejercicio es en vano. Afortunadamente, es una conexión bastante fácil de hacer. Keda, su personaje, es inteligente y capaz, por lo que es creíble que pueda tener éxito, aunque la situación está en contra de él lo suficiente como para no estar seguro de que lo hará.


Si hay una segunda estrella en ALPHA, es los paisajes. Es una película visualmente impresionante. Dado que el diálogo se mantiene al mínimo, gran parte de la historia se cuenta visualmente. Los amplios espacios abiertos y las vistas son un personaje más de la película, ya que el villano definitivo que debe superarse es la propia madre naturaleza. Algunos de estos escenarios de fondo son de pantalla verde e incluso se pueden llegar a notar, pero siendo tan impresionantes es fácil dejar pasar este leve error.

Si hay una queja importante con ALPHA, es que el ritmo y la historia me parecieron un poco desequilibrados. Gran parte del primer acto está dedicado al trasfondo de Keda, conocer a su familia, a su tribu, y verlo aprender a ser un cazador. Si bien hay información absolutamente importante en estas escenas, el breve tiempo de ejecución de la película, de menos de 100 minutos, significa que apenas más de la mitad es con Keda y Alpha. Teniendo en cuenta que gran parte de estas escenas iniciales involucran personajes que no son importantes cuando los conocemos, y que no cobran importancia más adelante, parece que esto podría haber sido recortado para dar más tiempo a la historia principal. Específicamente, la construcción de la relación temprana entre los dos personajes principales se siente muy breve. Del mismo modo, una confrontación en el tercer acto que podría haber sido algo impresionante de ver ha terminado casi antes de que comience.


Sin embargo, otra preocupación sobre ALPHA es que pueda encontrar su público en los cines. Mientras se llama la historia una película de "niño y su perro" puede hacer que parezca una película para toda la familia, en realidad no lo es tanto. Si bien no es demasiado sangrienta o violenta, hay mucho material oscuro para los niños, al fin de al cabo es una historia de supervivencia.


En definitiva y resumiendo: No tienes que amar a los perros para que te guste ALPHA, aunque estoy seguro que eso ayuda. Mientras que no es la historia definitiva sobre “un niño y su perro” puede parecer que lo es, aparte de ser una aventura visualmente impresionante y atractiva que seguramente gustara mas de lo que te piensas.

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