Lo admito, me gusta el cine asiático, pero no soy muy fanático
de la Nueva Ola del cine japonés (1950 a 1970). Obviamente he visto alguna película
referente a ese movimiento, pero me resultan bastante aburridas, con esos
ritmos lentos y diálogos con demasiados silencios. Pero también es verdad, que
no todo tiene que ser así, y siempre había oído de un titulo del que mucha
gente habla maravillas. Esa película es DEMON POND (1970) dirigida por Masahiro Shinoda. Y
sinceramente, como me alegro de haberla visto.
Provincia de Echizen, verano de 1913. De camino a Kioto, el profesor Yamasawa atraviesa una aldea azotada por la sequía, perdida en medio de las montañas. Cerca se encuentra el estanque del Demonio, blanco de supersticiones para los habitantes. Efectivamente, si la campana de la aldea no suena cada día, el dragón atrapado en el fondo del agua quedará liberado y provocará un diluvio mortal. La llegada de Yamasawa a casa de Akira y Yuri, pareja encargada de hacer respetar esta tradición inmutable, pondrá pronto en peligro ese equilibrio.
