Después de varias entregas donde el Universo de Espías de YRF parecía empezar a dar síntomas de agotamiento, ALPHA llegaba con una misión complicada: demostrar que todavía había espacio para contar algo diferente dentro de esta franquicia. Sobre el papel tenía muchos ingredientes para conseguirlo. Dos protagonistas femeninas al frente de la acción, un reparto de primer nivel y un presupuesto que se nota prácticamente en cada plano. El problema es que, una vez termina la película, la sensación es la de haber visto un enorme despliegue técnico sostenido por una historia que nunca termina de estar a la altura.
Alpha desvela la historia de una joven criada y entrenada para convertirse en un arma letal. Una misión pondrá a prueba todo aquello para lo que fue preparada: infiltrarse, sobrevivir y eliminar sin margen de error.
La premisa es interesante y los primeros minutos funcionan realmente bien. La película entra con fuerza, presenta a sus personajes con personalidad y deja la impresión de que estamos ante una de las propuestas más ambiciosas del universo creado por Yash Raj Films. Hay ritmo, tensión y un arranque que invita a pensar que esta vez sí van a salir de la zona de confort.Sin embargo, conforme la trama empieza a desarrollarse, el guion comienza a enseñar demasiadas costuras.
La historia se apoya constantemente en giros que buscan sorprender, pero muchos de ellos resultan previsibles o dependen demasiado de que el espectador acepte decisiones difíciles de justificar. Hay situaciones que simplemente ocurren porque el guion necesita que ocurran, aunque vayan en contra de la lógica de los propios personajes. Esa falta de coherencia acaba restando fuerza a una película que, visualmente, sí transmite la sensación de estar ante una gran producción. Y es una pena, porque técnicamente hay muy poco que reprocharle. La fotografía luce espectacular, las localizaciones están muy bien aprovechadas y las escenas de acción tienen un nivel realmente alto. Se nota el dinero invertido y también el esfuerzo por ofrecer un espectáculo cinematográfico. Los combates cuerpo a cuerpo funcionan especialmente bien y aportan un punto de contundencia que diferencia a ALPHA de otras entregas del universo de espías.
En cuanto al reparto, Alia Bhatt demuestra una vez más que tiene presencia suficiente para sostener una superproducción de este calibre. Hace todo lo posible por dotar de humanidad a un personaje que el propio guion no termina de desarrollar. En los momentos más íntimos convence mucho más que cuando la película intenta convertirla en una heroína prácticamente invencible. Pero quién acaba comiéndose la pantalla es su compañera de reparto, Sharvari. Su personaje resulta incluso más cercano y creíble por momentos y comparte con Alia una química que ayuda a mantener el interés cuando la historia empieza a perder fuerza. Las dos funcionan bien juntas y ojalá el libreto hubiera aprovechado más esa dinámica. Anil Kapoor vuelve a demostrar la experiencia que tiene delante de la cámara, mientras que Bobby Deol aporta una presencia imponente como antagonista, aunque su personaje tampoco recibe el desarrollo necesario para convertirse en un villano realmente memorable. Y sí, está el esperado cameo de Hrithik Roshan. Es de esos momentos que arrancarán una sonrisa a los seguidores del Universo de Espías y sirven como guiño al futuro de la franquicia, aunque da la sensación de que su aparición genera más conversación que impacto real dentro de la historia. Aunque sin duda, es la mejor secuencia de todo el largometraje.
Otro aspecto que me dejó algo frío fue la banda sonora. Resulta extraño encontrarse una producción de YRF donde prácticamente ninguna canción consiga quedarse en la memoria. El apartado musical cumple, pero está lejos del nivel al que nos tiene acostumbrado el estudio. En cambio, la música incidental acompaña bastante mejor las escenas de acción y ayuda a mantener el ritmo cuando la narración pierde intensidad. Quizá el mayor problema de ALPHA sea que nunca consigue emocionar tanto como pretende. Tiene acción, tiene espectáculo y tiene un reparto entregado, pero le falta ese componente emocional que hacía funcionar las mejores entregas del universo. Todo parece diseñado para ser enorme, excepto el guion, que es precisamente donde más necesitaba acertar.
En definitiva y resumiendo: ALPHA es una de esas películas que se disfrutan mientras duran, especialmente si eres seguidor del Universo de Espías de YRF, pero también deja la sensación de oportunidad desaprovechada. Hay talento delante y detrás de las cámaras, hay secuencias de acción realmente potentes y un acabado técnico impecable, pero todo eso acaba pesando menos cuando la historia no consigue sostener el conjunto. Porque las mejores misiones no se recuerdan por sus explosiones, sino por la historia que las hace inolvidables. Alpha tiene músculo para conquistar la pantalla, pero le falta un guion capaz de convertir ese espectáculo en una película realmente memorable.




