Cuerpo Abierto (2022)

 

Tengo que admitir que una vez salí del pase de prensa de CUERPO ABIERTO (2022), tuve una sensación de confusión por lo que acababa de ver, y después de eso, empezar a darle vueltas a la cabeza para buscar un significado coherente a la historia. Y eso sin duda es algo bueno, porque en estos tiempos donde hay cierto cine que te da “todo mascado”, se agradece que la directora Angeles Huerta, que también coescribe el guion junto a Daniel García, basado en un relato del autor Xosé Luís Méndez Ferrín, nos ofrezca algo diferente dentro de nuestro cine patrio.

1909. Miguel (Tamar Novas) un joven profesor, es destinado a un pequeño pueblo de montaña en la frontera entre España y Portugal: Lobosandaus, una aldea inhóspita y de tradiciones ancestrales. Es un hombre de razón, pero no puede controlar sus deseos pasionales y, conforme se acerca el invierno, siente cómo la oscuridad se apodera de todo a su alrededor al tiempo que crece su fascinación por la enigmática Dorinda (Victoria Guerra). En un lugar dominado por la superstición, la extraña muerte de un vecino del pueblo libera a un espíritu libre en busca de un cuerpo que le permita seguir con su existencia, que llevará a Miguel a cuestionar los límites entre el mundo de los vivos y los muertos.

Mister Video: Los rios de color purpura (2000)

 

Al decir verdad, llegué un poco tarde, cuando vi por primera vez LOS RIOS DE COLOR PURPURA (2000), pero recuerdo que tuvo bastante éxito en esa época donde las películas de asesinos en serie que hace tiempo que se volvió socialmente aceptable en los años 90 a través de obras como EL SILENCIO DE LOS CORDEROS (1991) o SEVEN (1995) y se convirtió por derecho propio de un género de nicho a uno de pura raza.

El mismo día, en dos lugares separados por 300 kilómetros de distancia, a dos policías les asignan investigaciones muy particulares. Pierre Niemans (Jean Reno), un hombre con experiencia y un instinto infalible para los casos criminales, viaja a Guernon, una ciudad universitaria de los Alpes, donde se ha cometido un violento asesinato. Mientras tanto, el joven y solitario Max Kerkerian (Vincent Cassel), un antiguo ladrón de coches cuyo amor al peligro lo llevó a ingresar en la policía, está investigando en Sarzac la profanación de un cementerio, especialmente la tumba de una niña que murió hace veinte años. Inesperadamente, se establece una conexión entre ambos casos.

Me llamo Venganza (2022)

 

Sin duda, el título es el mejor resumen de la película. Pero no queda claro si la venganza es solo del personaje principal, o del director italiano Cosimo Gomez hacia el espectador, por algo que le hicimos en alguna vida pasada. ME LLAMO VENGANZA (2022) pertenece a esos clichés italianos por los que es conocido el país: pasta, el caos en el tráfico, el fanatismo en el fútbol. Pero sobre el que se centra toda la historia es uno que ya conocemos demasiado que es la mafia. Y parece ser que el espectador se contenta con cualquier cosa (por muy mediocre que sea). Y ME LLAMO VENGANZA tiene casi el mismo inicio que COMMANDO (1985), pero la diferencia es que la segunda es una absurda pero muy disfrutable película de acción, y la primera es simplemente absurda y también muy aburrida.

Cuando unos viejos enemigos matan a su familia, un antiguo sicario de la mafia (Alessandro Gassman) huye a Milán con su intrépida hija (Ginevra Francesconi) para esconderse mientras planean su venganza.