Después de varias entregas donde el Universo de Espías de YRF parecía empezar a dar síntomas de agotamiento, ALPHA llegaba con una misión complicada: demostrar que todavía había espacio para contar algo diferente dentro de esta franquicia. Sobre el papel tenía muchos ingredientes para conseguirlo. Dos protagonistas femeninas al frente de la acción, un reparto de primer nivel y un presupuesto que se nota prácticamente en cada plano. El problema es que, una vez termina la película, la sensación es la de haber visto un enorme despliegue técnico sostenido por una historia que nunca termina de estar a la altura.
Alpha desvela la historia de una joven criada y entrenada para convertirse en un arma letal. Una misión pondrá a prueba todo aquello para lo que fue preparada: infiltrarse, sobrevivir y eliminar sin margen de error.


