Un despiadado asesino en serie (Jonas Dassler)
siembra el terror entre los habitantes de la ciudad de Hamburgo a principios de
la década de los 70.
En las ultimas décadas, se han presentado varias películas de
asesinos en serie para los cinéfilos. Películas como ZODIAC (2007) o EL SILENCIO DE LOS
CORDEROS (1991) en las que el asesino
en serie son poco más que un “MacGuffin”, lo que lleva a los héroes a realizar
actos heroicos, también tenemos slasher como puede ser AMERICAN PSYCHO (2000)
donde el psicópata de turno es nuestro protagonista a pesar de las atrocidades
que se ven en pantalla y después estaría la tercera categoría que sería más difícil
de categorizar, la película de asesino empático. En esta subcategoría, tenemos
las películas que intentan poner al espectador en la piel de los humanos más
horripilantes, los que destruyen vidas sin remordimientos y sin pensar en el
daño que han causado a las familias y amigos, donde seguramente HENRY: RETRATO DE UN ASESINO (1986) seria el mayor ejemplo. Pues en esta ocasión, Henry
va a tener un nuevo compatriota, un asalto a la moralidad del espectador con la
película alemana dirigida por Fatih Akin y titulada EL MONSTRUO DE ST. PAULI (2019).