Dos parejas, cada una intentado solucionar los problemas en
su relación, alquilan una casa de lujo en el desierto para pasar unos días de
diversión, sexo y drogas. Sarah (Angela Trimbur) y Estelle (Janel
Parrish) son amigas desde hace mucho tiempo, y esperan volver a
conectarse después de un periodo separadas; sus novios, Joseph (Zach
Avery) y Victor (Jonathan Howard), sin embargo, desconfían
de inmediato. A medida que aumentan las tensiones en el transcurso de una noche
libertina, las cosas toman un giro inesperado cuando una mujer (Fairuza
Balk) que dice ser una vecina con problemas con su coche, aparece en la
puerta. Parece bastante inofensiva ... o eso creen.
El género del “Home Invasion” vuelve una vez más, pero con
un potente giro de desenfreno y engaño en el ligero thriller psicológico
titulado TRESPASSERS (2018). El director Orson
Oblowitz evoca un cóctel atmosférico de sórdidas travesuras en medio del
ardiente desierto de Mojave, donde las tensiones sexuales e inducidas por las
drogas son provocadas por personas rotas y sus decisiones. Aunque Oblowitz
dirige esta escapada de fin de semana sumida en una brutalidad sin rumbo, TRESPASSERS puede ser elogiada por sus elecciones
en el guion sobre cómo realizar una “Home invasión” un (poco) diferente. Sin
lugar a duda, esta es una producción que no aporta nada distintivo a los
procedimientos estándar de este género. Aun así, TRESPASSERS
es lo suficientemente competente como para abrazar su mediocridad en busca de
emociones hasta el punto de saciar la curiosidad del espectador.