miércoles, 24 de mayo de 2017

Kung Fu Yoga (2017)

El profesor de arqueología chino Jack (Jackie Chan) se une a una hermosa profesora india y a su ayudante para intentar localizar un tesoro perdido. En el Tíbet, encuentran en una cueva de hielo los restos del ejército real, que había desaparecido junto con el tesoro, pero son perseguidos por un peligroso descendiente de un líder del ejército rebelde.

En KUNG FU YOGA (2017) tenemos el gran éxito de taquilla en el año nuevo chino que protagoniza nuestro querido actor Jackie Chan dirigido por Stanley Tong en la que colaboran juntos después de 12 años de su última película juntos que fue EL MITO (2005).La pareja fue, por supuesto, responsable de algunas de las obras más famosas de Chan como fueron SUPERCOP (1992),DURO DE MATAR (1995) e IMPACTO INMINENTE (1996) pero que los espectadores estén atentos, porque está muy lejos de parecerse a LA ARMADURA DE DIOS (1986) y más cercana a sus últimos (mediocres) largometrajes como CHINESE ZODIAC (2012) o la anteriormente mencionada EL MITO.


Una anécdota es que en realidad KUNG FU YOGA es una secuela de EL MITO, pero como esta última es tan mala, los distribuidores han decidido venderla como una aventura completamente nueva, pero, francamente si la película debe de ser vista como una secuela o de otra manera, no importa de todos modos. La película comienza de la peor de las maneras, un prólogo en CGI que está más cercano de un videojuego de PlayStation 1 que de la avanzada tecnología de nuestros días. Incluso cuando ha terminado el terrible preludio animado, el personaje de Jackie pretende recordar cómo se le daba aporrear a un maniquí Wing Chun, pero con unos efectos de acelerado de toma que cantan a la legua.


Afortunadamente, la película recoge un poco de ritmo en la escena de la cueva del hielo, donde realmente comienza la acción, viendo a Chan teniendo algún momento acrobático y puede que no esté tan ágil como antes, pero con sus 62 años es impresionante de ver. El problema es que el personaje que interpreta Aarif Rahman (EL JOVEN BRUCE LEE) le roba las escenas al propio Chan, con un estilo de lucha que recuerda al Chan más joven y en donde la escena de lucha en un mercado indio está el mejor ejemplo. Aparte el director Stanley Tong sabe bien como planificar una coreografía de lucha y como rodarla, sin cámaras con el “tembleque” y poder disfrutar de la acción en todo su esplendor.


Pero KUNG FU YOGA tiene un grave problema que hace que lo anterior quede en una anécdota y es que tropieza en una historia totalmente mala e incompetente.Tong que también es el guionista de la películas empeña en meter bromas infantiles cada minuto con un humor cursi que es de lo peor visto en los últimos años. La edición de la película es a veces inconexa y desigual, particularmente cuando una escena salta de un lugar a otro. La pieza central de la película (la escena de una persecución automovilística en Dubái) esta tristemente arruinada por una pobre mezcla de efectos en CGI.A pesar de que la escena tiene su punto, con un león en la parte de atrás del coche que conduce Jackie Chan, tiene la desgracia de ser un monigote digital realizado de mala manera.


En el reparto, aparte de tener al Jackie Chan más guasón (pero no por ello, tener gracia) no ayuda nada al tener un villano visto mil veces en otras películas con el aspecto del actor indio Sonu Sood y un grupo de jóvenes caras chinas e indias que la verdad sea dicha, actúan de p**a pena (atención a la escena con las hienas, digna de cualquier escuela de tercera de interpretación).


En definitiva y resumiendo: KUNG FU YOGA conserva algún buen momento de acción) y comedia de Jackie Chan, pero la mayoría de la película falla con una trama juvenil llena de chistes sin gracia, con un ritmo de subidas y bajadas y unos efectos especiales que parecen realizados con la mejor versión de Windows 95.Solo para incondicionales del actor y completistas de su filmografía, a la que ya se le pide una jubilación anticipada…

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