jueves, 16 de agosto de 2018

Mentes Poderosas (2018)


Después de que una enfermedad matase al 98% de los niños y jóvenes de los Estados Unidos, el 2% que consiguió sobrevivir ha desarrollado superpoderes, pero se los ha encerrado en campos de internamiento al ser declarados una amenaza. Una de esas niñas de 16 años, Ruby (Amanda Stenberg) consigue escapar de su campamento y se une a un grupo de adolescentes que huyen de las fuerzas del gobierno.

Parecía que fue ayer cuando se “enterraron” todas las franquicias basadas en novelas para jóvenes, junto con la última película de DIVERGENTE que nunca veremos. Y sin embargo, tenemos otra más titulada MENTES PODEROSAS (2018) que se basa en la novela del mismo nombre, y espera ser la primera de una franquicia que sigue a un grupo de niños que luchan por sobrevivir en un mundo que se está desmoronando. Si bien la premisa se ha hecho antes, y se ha hecho mejor, también hay que decir que se ha hecho mucho peor.

El mayor problema con MENTES PODEROSAS es que a menudo es difícil de adaptar una novela con tanta información a una película de 105 minutos y eso ocurre con los personajes secundarios que simplemente están colocados para ayudar a la narrativa. Otro problema es que la protagonista de nombre Ruby pasa de no comprender nada de lo que ha ocurrido en una escenas a usar su poder agresivamente en la siguiente escena (la del doctor).En el libro de Alexandra Bracken (que no he leído) espero que haya al menos un capítulo entre estos momentos en los que Ruby sepa quién es y lo que puede hacer, pero la película no tiene tiempo para eso. Más tarde, la película toca ligeramente un triángulo amoroso entre Ruby, Liam y otro personaje, pero eso termina casi tan pronto como comienza.



La trama de MENTES PODEROSAS está enfocada a un tipo de público y si has visto alguna de esas películas basadas en novelas como LOS JUEGOS DEL HAMBRE, no necesitas haber leído el libro para saber hacia dónde va la historia, quienes son los buenos y los malos, y cuál será el gran "giro" en el guion. Habiendo dicho eso, nuestro cuarteto de jóvenes actores hace un trabajo admirable con una historia predecible. Hay una química natural entre todos nuestros héroes que hace que sea fácil seguirlos en esta aventura. Amandla Stenberg es una protagonista con carácter, aunque la relación romántica entre Ruby y Liam (Harris Dickinson) nunca es capaz de “brillar” de la manera que desea, y necesita hacerlo al final. El resto de secundarios es bastante impresionante, en los que destaca la jovencísima Miya Cech.



Un aspecto que funciona bien es la acción. Cuando los adolescentes con superpoderes se enfrentan cara a cara, es tan divertido como cualquier otra película “veraniega”, y aunque MENTES PODEROSAS no tiene el presupuesto de un blockbuster, cumple bastante bien con lo que tiene y con un acto final bastante conseguido.



En definitiva y resumiendo: MENTES PODEROSAS deja un montón de preguntas sin respuesta al final, porque claramente es el comienzo de una saga (de momento son tres libros). Desafortunadamente, parece muy poco probable que esto suceda. Si no fuera una historia tantas veces vista, quizá podría haber sido más divertida, pero ser un intento mejor que el promedio en un género que está demasiado cansado probablemente no sea suficiente para continuar la saga. De todas formas yo me sorprendí al verla y si bien la secuela nunca se realizara, yo pienso leerme esta saga.

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