La película NO RESPIRES (2016) fue una de las sorpresas más inesperadas
gratas que me trajo ese año, en lo referente al genero del thriller/terror. El
director Fede Álvarez nos ofreció un “home invasión” tenso y
emocionante. Hubo una simplicidad en los procedimientos que hizo que la
película fuera más efectiva y el juego del gato y el ratón hacía que el espectador
aguantara hasta la propia respiración al borde la butaca. Era una idea contenida
para una película que no insinuaba ambiciones de franquicia, pero esto no deja
de pertenecer al género de terror y cuando los estudios ven que una película
funciona bien en la taquilla, de repente puede haber una secuela cuando menos
te lo esperas y nos llega a cines con el titulo de NO
RESPIRES 2 (2021).
Retomando ocho años después de la película original, Norman Nordstrom (Stephen Lang) vive con Phoenix de 11 años (Madelyn Grace) y ha recreado a la familia que le robó un conductor ebrio. Cuando unos intrusos invaden su casa, esta vez centrados en Phoenix, Norman tiene que desatar al monstruo que lleva dentro una vez más.
