RENT-A-PAL (2020) está lejos de ser una historia terrorífica, es
más bien un thriller sobre la soledad, un tema que no suele abordarse en este
género. La película, escrita y dirigida por Jon Stevenson,
sumerge a los espectadores en el mundo de un hombre triste y aislado que sueña
con una conexión humana significativa (al ser posible del sexo opuesto) solo
para encontrarla repetidamente fuera de su alcance. Al retener los elementos
del thriller tradicional hasta el último acto, Stevenson nos da
tiempo para absorber la miseria de este tipo para que su eventual desenredo
tenga un gran impacto. Gracias a una excelente actuación principal por parte
del actor Brian Landis Folkins, el viaje que emprendemos es
interesante.
Ambientada en 1990, un soltero solitario llamado David (Brian Landis Folkins) busca la manera de escapar del aburrimiento diario que le supone cuidar de su madre anciana (Kathleen Brady). Un día descubre por accidente una extraña cinta de vídeo llamada Rent-A-Pal presentada por el carismático Andy (Wil Wheaton). Esta ofrece todo lo que David necesita: compañía, compasión y amistad. Sin embargo, su relación tiene un coste mucho más alto de lo que él está dispuesto a pagar.
