Sarah Connor (Linda Hamilton) y un híbrido de
cyborg y humano (Mackenzie Davis) deberán proteger a una joven (Natalia
Reyes) de un nuevo Terminator líquido que viene del futuro.
¿Alguna vez Hollywood se ha esforzado tanto por una
franquicia como lo han hecho con TERMINATOR
(1984)? Parece que dos películas perfectas no fueron suficientes, sin importar
el hecho de que James Cameron se mostró satisfecho con el final
definitivo que trajo a la saga con TERMINATOR 2: EL JUICIO
FINAL (1991). Primero, TERMINATOR 3: LA REBELION DE LAS MAQUINAS (2003),
una secuela de serie B con presupuesto, luego TERMINATOR
SALVATION (2009) que debería haber
sido buena, pero fue un autentico desastre (para mi la peor de toda la saga) y
acabo llegando TERMINATOR GENESIS (2015) que con su calificación NRM12 perdió gran
parte de la fanaticada. Y en este 2019 nos llega TERMINATOR:
DESTINO OSCURO (2019) para intentar
arreglar todo lo sucedido desde TERMINATOR 2
y que viene con un elemento sorpresa que es la vuelta de Linda Hamilton.