viernes, 17 de mayo de 2019

Hellboy (2019)


La Agencia para la Investigación y Defensa Paranormal (AIDP) encomienda a Hellboy (David Harbour) la tarea de derrotar a un espíritu ancestral: Nimue (Milla Jovovich) conocida como "La Reina de la Sangre". Nimue fue la amante del mismísimo Merlín durante el reinado del Rey Arturo, de él aprendió los hechizos que la llevaron a ser una de las brujas más poderosas… Pero la locura se apoderó de ella y aprisionó al mago para toda la eternidad. Hace siglos consiguieron acabar con esta villana, enterrándola profundamente, pero ha vuelto de entre los muertos con la intención de destruir a la humanidad con su magia negra.

Permítanme comenzar con esta crítica admitiendo que desde que se anunció, desconfiaba del nuevo “reinicio” de la saga de HELLBOY, con calificación NRM18, de la productora Millennium. Nunca entendí por qué, si están tan dispuestos como siempre dijeron que eran, el estudio no permitiría a Guillermo del Toro y Ron Perlman la oportunidad de terminar la trilogía que tan bien crearon en las dos películas de HELLBOY (2004-2008) a favor de un reinicio que nunca fue necesario. Entiendo que la idea era relanzar la franquicia para una nueva generación de jóvenes espectadores, pero los primeros trailers pintaba muy sospechosos. Dicho esto, y después de que la película que realmente quería ver (SOMBRA de Zhang Yimou) hubiera cambiado los horarios, decidí entrar a ver HELLBOY (2019) ya que realmente me gusta David Harbour como actor, y también he disfrutado mucho de las películas que ha dirigido Neil Marshall en el pasado, con películas como THE DESCENT (2005) o DOOMSDAY (2008).


Para mi pesar, este reinicio de HELLBOY es un desastre desde el principio. Comienza con un prólogo en blanco y negro estilizado con un toque de color que hubiera sido provocativo si hubiera salido a principios de la década de 2000, pero es un derivado irremediablemente de los clichés generados por SIN CITY (2005), que ya pasaron de moda hace mucho tiempo. Después de esto pensé: "bueno, las cosas tienen que mejorar una vez que Hellboy aparezca en pantalla, ¿verdad? y la verdad es que es un NO rotundo.


Para darle algo de crédito a David Harbour, él intenta realmente estar a la altura de la ocasión. Se puede decir pone de su parte en el papel, incluso tratando de distinguir su actuación de Perlman apoyándose en el aspecto adolescente torturado del personaje, pero no tiene nada con qué trabajar. La película es extremadamente episódica, con la sensación de que son cuatro episodios de una serie de monstruos paranormal, que se unen para mostrar el metraje, con escenas en conjunto que no cuadran entre sí, con un humor de “cuñado” que no funciona en ningún momento y que, a un servidor, le llego a desesperar. A los 90 minutos de película (aprox) ya estaba mirando el reloj pensando en cuando se iba a terminar, aparte de que ya parecía que estábamos en medio de un clímax, pero en lugar de eso, la película tenía otros treinta minutos para ir donde virtualmente no sucedía nada para hacer avanzar la trama, excepto hacerla más larga.


La acción es relativamente poco impresionante, con un presupuesto significativamente más bajo que las originales, y es evidente en el CGI arcaico utilizado en las escenas de batalla. Aún peor es un momento en el que la película de Marshall retoma un momento a partir de la original de Del Toro, que conduce al nacimiento de Hellboy, que carece del estilo que distinguió la misma escena en 2004.
En efecto, ese es el problema en última instancia con esta versión de HELLBOY: se siente como si el equipo creativo detrás de él estuviera más interesado en lanzar una nueva franquicia rentable y luego en contar una historia convincente. Las películas de Del Toro se toman en serio el mito de HELLBOY y está completamente comprometido con el material. Aquí, todos, excepto Harbour parece que vayan con el piloto automático como ocurre con Daniel Dae Kim o simplemente ofrecen una mala actuación como ocurre con Sasha Lane. Incluso el gran Ian McShane parece que este realizando el mismo papel que en la serie de AMERICAN GODS. Directamente la villana de la película interpretada por Milla Jovovich me ha parecido la prima hermana del personaje de “La hechicera” realizado por Cara Delevigne en la película de ESCUADRON SUICIDA (2016).


En definitiva y resumiendo: HELLBOY es una gran decepción. Como se ha demostrado en el pasado, este es un personaje con un gran potencial para la pantalla grande, en el sentido de la historia, pero las películas anteriores sufrieron porque no pudieron encontrar una audiencia, y ésta sufre porque se siente como si intentaran solo recaudar dinero. Básicamente, esta nueva versión de HELLBOY se desarrolla exactamente igual que las películas de serie B y está muy en la misma línea que el reinicio erróneo de CONAN EL BARBARO (2011) de la misma productora Millennium. Si disfrutaste de las películas de Del Toro y echaste de menos más sangre y más palabrotas, quizás no es la mejor opción. Incluso por ese barómetro, este es un reinicio bastante desastroso como fue el de ROBIN HOOD del año pasado.


PD: En el tema de la censura en la versión española (algo incomprensible) hay que decir que no han censurado tanto como en la versión que se ha estrenado en los demás países. Creo que quizá este movimiento de la productora (y pensando mal) sea simplemente para que la gente con curiosidad se acerque a ver la película, debido a que HELLBOY ha cosechado muy malas críticas. Motivos que nunca se sabrán… y, por último, decir que hay dos escenas postcreditos.

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