Secretos criminales (2023)

 

Los thrillers psicológicos siempre prometen tensión, giros y personajes complejos, y por eso SECRETOS CRIMINALES (2023), dirigida por Stuart Gatt, me llamó la atención desde que vi que estaba disponible en Amazon Prime Video. La premisa tenía gancho. Sin embargo, a pesar de un arranque prometedor y un reparto con potencial, la película se queda a medio camino entre lo que quiere ser y lo que realmente ofrece.


Un esposo criminal y su esposa se esconden en un remolque solitario. Agotada por las formas de control de su marido, decide irse. Pero luego llega un tráiler con una pareja que crea peligrosas consecuencias para todos.
Lo interesante es el contraste: lo rural contra lo urbano, lo marginal frente a lo sofisticado. Hay escenas que capturan bien esa tensión, como una cena en la que las miradas dicen más que las palabras, o un momento íntimo entre Geena y Sam que deja entrever una posible vía de escape. Visualmente, la película sabe aprovechar su entorno: el desierto rodado en 35mm aporta una sensación de amenaza constante, recordando a películas como NO ES PAIS PARA VIEJOS (2007).


El mensaje que parece querer transmitir el largometraje es claro: los secretos y las decisiones impulsivas pueden destruir cualquier relación, sea cual sea el contexto. Geena busca liberarse de una vida marcada por el control, mientras Clyde encarna esa masculinidad violenta que todo lo devora. La pareja neoyorquina actúa como un espejo: a primera vista parecen distintos, pero también esconden sus propias grietas. El problema es que todo queda en esbozos; la película apunta ideas sobre clase, poder y confianza, pero nunca se atreve a profundizar.


En el apartado interpretativo, Erin Moriarty es quien sostiene la historia con un personaje frágil pero lleno de determinación. Jai Courtney cumple, aunque su Clyde cae en clichés ya demasiado vistos. Dina Shihabi y Ryan Corr hacen lo posible, pero sus roles tienen un desarrollo limitado y en ciertos momentos son mas unas piezas para avanzar la trama que personajes reales. Y aquí está una de las debilidades principales: el guion del propio Gatt no logra darle la complejidad que la historia pide, especialmente en el último tramo, donde ciertos giros se siente más apresurados que sorprendentes.


Técnicamente, el filme tiene aciertos. Gatt, en su debut, demuestra saber crear atmósfera, con planos que transmiten tanto la inmensidad del desierto como la asfixia de los espacios cerrados. La música, discreta pero efectiva, acompaña bien. Lo que falla es el ritmo: algunas escenas se alargan innecesariamente, restándole fuerza al suspense. La historia se cuece a fuego lento y los momentos de tensión se diluyen demasiado pronto.


En definitiva y resumiendo: SECRETOS CRIMINALES es un intento interesante de mezclar drama psicológico y noir, con momentos de auténtica tensión y un dúo protagonista que convence con sus personajes y química en pantalla. Sin embargo, su guion irregular y el escaso desarrollo de los personajes secundarios impiden que llegue a ser algo memorable. Se deja ver y tiene atmósfera, es interesante, pero no va a dejar una huella duradera en el espectador.