Mientras disfruta de un permiso, un convicto (Scott
Adkins) logra escapar de la justicia con el objetivo de dar caza a los
responsables de que se convirtiese en un asesino a sangre fría. Su batalla es
tan física como espiritual, pues busca redimir su alma de todos los años que
invirtió manchando de sangre una ciudad fría y austera.
Para aquellos que lo saben, el actor Scott Adkins
es algo muy específico, y sus recientes colaboraciones con el director Jesse
V. Johnson han dado, en su mayoría, buenos ejemplos de la forma del
actor. En PERRO SALVAJE (2017), Adkins arrancó y se comió el
corazón aun latiendo de un hombre; en ACCIDENT MAN (2018), abordó una colección de asesinatos coloridos;
y en TRIPLE AMENAZA (2019), se juntó contra actores talentosos en el
mundo del cine de acción internacional. Pero mientras que la última película
fue ligeramente socavada por su propia ambición, AVENGEMENT
(2019) va en la dirección opuesta, reduciendo todo a lo esencial y ofreciendo
una película de “serie B” violenta que logra la mejor actuación de su estrella.