John Eastland (Robert Ginty) regresa de
Vietnam y trata de pasar página ganándose la vida como puede, pero la ciudad
está completamente tomada por bandas callejeras de todo tipo; cuando su mejor
amigo, y antiguo compañero en el frente, sea brutalmente atacado por una de ellas
John jurará venganza contra toda la criminalidad de Nueva York.
A finales de los 70 y principios de los 80 fue un momento
glorioso para las películas “de venganza” y que EL
JUSTICIERO DE LA CIUDAD (1974) puso
en marcha. A diferencia de esta última, otras películas aparecieron con presupuestos
más bajos, mayor cantidad de violencia y esa adorable sensación de “suciedad” en
la lente de la cámara. De este tipo tuvimos VIGILANTE
(1983), EL EXPRESO DE COREA (1977), CALLES SALVAJES (1984) y la que se va a comentar que es EL EXTERMINADOR (1980).