A veces, cuando uno ve un largometraje, siente que se están
diciendo demasiadas cosas durante la historia, con muchos diálogos y
situaciones, pero que, al llegar a los créditos finales, descubres que todo esta
vacío. Que no hay ningún tipo de explicación real de lo que ha ocurrido o es
imposible sacar alguna conclusión. Pero eso mismo me ha ocurrido con el
largometraje ASUNTOS FAMILIARES (2022). La película dirigida por Arnaud
Desplechin es exaltadamente dramática y poco realista, que parece
incluso una parodia o sátira, porque a pesar del lastre emocional, la escasa
historia sobre la pelea entre dos hermanos se nota completamente banal.
Un hermano (Melvil Poupaud) y una hermana (Marion Cotillard) a punto de entrar en la cincuentena. Alice es actriz. Louis fue profesor y poeta. Alice odia a su hermano desde hace más de veinte años. No se han visto en todo ese tiempo. Debido a la muerte de sus padres, ambos hermanos se verán obligados a volver a verse.
