viernes, 15 de enero de 2016

Los hijos de los malditos (1963)

-Después de 3 años del éxito que supuso EL PUEBLO DE LOS MALDITOS (1960), los productores ansiosos de volver a llenar las arcas de dinero, estrenaron la secuela titulada LOS HIJOS DE LOS MALDITOS (1964) que en realidad tiene que ver muy poco con la original, donde la primera soprendia,esta solo consigue el aburrimiento extremo.

-Seis jóvenes niños superdotados suponen una amenaza al mundo. Los niños que viven en Inglaterra pero que nacieron en diferentes países tienen algo en común aparte de su inteligencia, no tienen padre y ninguno parece saber de dónde viene. Cuando un psicólogo intenta investigar más sobre el caso descubrirá un misterio terrorífico.


-Dirigida por Anton Leader, que venía del campo de la TV y esta era su primera película para cine, en la que los niños malditos ya no llevan el pelo blanco y son de diferentes partes del mundo, el primer error de una larga lista, debido a que el efecto de aura terrorífica sobre ellos ha desaparecido, son simplemente niños normales que te miran mal (aunque siguen con su mirada de gusiluz) en un acercamiento más a la película LA PROFECIA (1976) donde un niño tenía poderes y resultaba ser el anticristo.

Parece mas un anuncio de Benetton.

-La historia es aburrida, con un guion lleno de diálogos de relleno durante la primera mitad de metraje, donde un segunda parte transcurre en una iglesia donde los niños buscan refugio, este segmento es muy aburrido y lento, todo es una repetición en bucle de acciones y lo que es más sangrante, los niños no son malos por naturaleza, sino porque el gobierno al ver que pueden ser una amenaza se los quieren quitar de en medio, en la original eran malos por naturaleza lo que daba horror al público, aquí son personajes que están en el peor sitio en el peor momento.

¿Me quieres decir donde han guardado sus pelucas?

-La ambientación en blanco y negro es bastante superficial, no se aprovecha bien el escenario principal (la iglesia) cuando podía haber sido positivo crear claustrofobia dentro del edificio. Las escenas de terror son escasas, donde se dedican a plagiar los peores momentos de EL PUEBLO DE LOS MALDITOS, así que la innovación es inexistente.

-En el reparto, no tenemos a nadie que destaque dentro de lo mediocre que es todo, excepto Ian Hendry que tiene un parecido con George W. Bush en lo que puede ser lo único escalofriante del relato.

No conozco a ningún Damien.
-En definitiva y resumiendo: Decepcionante secuela, que parece estar echa deprisa y corriendo para que la gente no se olvidara de la original, aburrida en todo momento y con una imaginación que no aparece en ninguna parte del relato, los niños no dan miedo, sino pena y por suerte resulto ser un descalabro en taquilla, almenos así nos salvamos de una tercera parte que podría haber sido titulada: Los Bisnietos de los malditos.




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