jueves, 18 de mayo de 2017

Déjame Salir (2017)

Un joven afroamericano visita a la familia de su novia blanca, un matrimonio adinerado. Para Chris (Daniel Kaluuya) y su novia Rose (Allison Williams) ha llegado el momento de conocer a los futuros suegros, por lo que ella le invita a pasar un fin de semana en el campo con sus padres, Missy (Catherine Keener) y Dean (Bradley Whitford). Al principio, Chris piensa que el comportamiento "demasiado" complaciente de los padres se debe a su nerviosismo por la relación interracial de su hija, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes le llevan a descubrir una verdad inimaginable.

DEJAME SALIR (2017)  es el debut como director de Jordan Peele, la mitad del famoso dúo de comedia Key and Peele (bastante desconocidos por estas tierras). Basado en la premisa, estaba claro que el equipo creativo estaba buscando dar con una crítica social sobre las relaciones raciales actuales a través  de una película de terror, tratando de dar a la audiencia una historia para hacerles pensar y disfrutar a partes iguales.
Peele sale exitoso en en transmitir su visión. DEJAME SALIR  equilibra sus tonos para proporcionar a los espectadores con una sátira divertida, inteligente y terrorífica.
Afortunadamente,

Desde la escena de inicio, está claro que DEJAME SALIR  está diseñado para tener más de un aspecto mordaz de ser una película de terror total, pero Peele (que también escribió el guion) es capaz de equilibrar todos los detalles. La primera mitad de la película establece una sensación inquietante que recuerda a la serie The Twilight Zone (LA DIMENSION DESCONOCIDA) a veces. Es cierto que el ritmo de ciertas escenas puede ser lenta de vez en cuando, y la narrativa principal tarda un poco en llegar. Sin embargo, las escenas de apertura hacen un buen trabajo de establecer la relación de Chris con los familiares de Rose, sugiriendo desde el principio que no todo es tan “bonito” como Chris esperaría. El guion, aunque confía en algunos clichés clásicos de horror / thriller, también incluye algunos giros que elevan el concepto para que se convierta en algo más de lo que los espectadores esperan.


Kaluuya es verdaderamente uno de los éxitos dentro de DEJAME SALIR, creando un protagonista  simpático que es lanzado de cabeza en una situación incómoda. A través de sus reacciones a lo que sucede a su alrededor, da cuenta al espectador de que algo sucede en casa de sus “suegros”. Él  está entre la paranoia y la preocupación, permitiendo que la gente comprenda sus apuros. Respecto al reparto, destacan Lil Rel Howery, que interpreta al amigo de Chris, Rod Williams, quien trata de ayudar a Chris a lidiar con sus problemas. Howery roba casi cada escena en la que está, responsable de la mayor parte de la comedia en DEJAME SALIR, y que ofrece un alivio en el conflicto principal. Peele sabe que está trabajando con algo que  es un poco absurdo, y mantiene la “coña” cada vez que Howery está en la pantalla, lo cual es apreciado. Whitford y Keener están bien como los padres de Rose, pero simplemente no hay mucho en los papeles como están escritos. A través de sus actuaciones, los dos veteranos son capaces de ocultar las intenciones verdaderas de Dean y Missy desde el principio, aunque sus personajes no son en definitiva tan memorables (aunque cada uno tiene su escena para ser recordado).


DEJAME SALIR merece mucho crédito por manipular graciosamente los componentes raciales obvios de la película de una manera que no es pesada al servicio de la historia en cuestión. Esta es sin duda una perspectiva única para una película de terror, pero sigue siendo accesible para los espectadores que no les guste tanto este tipo de género, es capaz de tomar algo que puede ser aterrador (visitar a los padres de su pareja por primera vez) y lo transforma en un  salvaje "¿qué pasaría si?" que puede ser que no sea creíble del todo.


En definitiva y resumiendo: DEJAME SALIR  es un thriller fascinante que no llega a "grande", pero que tiene mucho que para  recordar. El ritmo puede sufrir por cierto estiramiento y algunas personas pueden adivinar la “sorpresa” de la película (especialmente hacia el final), pero esas deficiencias no son suficientes para que baje de nivel. Combinando hábilmente horror ( con escenas que merecen mucho la pena) y comedia, DEJAME SALIR es una idea fresca en este mundo del cine, donde lo rancio empieza a ser lo normal, en una película que desentraña un misterio original (y divertido) que mantiene al público involucrado desde el principio hasta el final. Sin duda es una de las grandes sorpresas de este año.

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