viernes, 3 de noviembre de 2017

The Crucifixion (2017)

Cuando un sacerdote es encarcelado en Rumanía acusado de asesinato de una monja a la que realizaba un exorcismo, la periodista Nicole Rawlins (Cookson) investiga si el asesinato fue a una persona mentalmente enferma o, por el contrario, las acusaciones son falsas y simplemente perdió la batalla contra una presencia demoníaca. Una presencia que ahora podría estar experimentando ella misma…

En 2007, el director francés Xavier Gens logró hacerse un nombre con el brutal thriller de terror FRONTIER(S).En el mismo año, los espectadores pudieron ver su adaptación del videojuego HITMAN, pero al igual que su película de 2011 THE DIVIDE no dejó ninguna impresión especial al espectador. Desde entonces, sólo ha trabajado en pequeñas colaboraciones y series. Así que THE CRUCIFIXION es su primer largometraje después de seis años. Incluso si el tema del exorcismo parece ser amplio, la esperanza de que el  talento de Gens pudiera conseguir algo grande con una ambientación en un pueblo de Rumania, parece que va a tener que seguir esperando.


El resultado final es bastante preocupante. En la primera mitad sólo se declara un drama de tono plano y soso, con  unos pocos “scare jumps” colocados para que sigamos pensando que estamos viendo una película de género. Puesto que ninguna atmósfera se ha formado hasta este punto, los momentos de terror son bastante moderados. Tan pronto como la película toma un poco de ritmo, hay pocas escenas que provoquen un sentimiento al espectador, llegando a momentos de auténtico aburrimiento. Si la situación de fervor religioso o entidad malvada pronto retira el interés del público.


Según los créditos iniciales, la película está "inspirada en hechos reales". Eventos reales o no, apenas aportan nada. El guion de Chad y Carey W. Hayes es tan genérico como parece. La palabra "cliché" es la mejor descripción de lo que ocurre THE CRUCIFIXION. Ahora, no me importa si la película quería centrarse más en las elaboradas partes de la investigación. Pero aun así, la historia genera poca intriga y todo lo que tenemos es un tedioso debate sobre religión, fe y exorcismo (cuando creo, que lo que todo espectador espera, es pasar un mal rato).


El elenco es igualmente decepcionante. Sophie Cookson  en su primer papel principal como Nicole Rawlins consigue una actuación plana e insípida. Está muy lejos de lo que hizo en el pasado, como se ve claramente en sus sólidos papeles secundarios que incluyen KINGSMAN: SERVICIO SECRETO (2014) y la serie drama de Netflix, GIPSY (2017). Incluso su química con el padre Anton interpretado por Corneliu Ulici genera cero química en pantalla. No cabe duda de que Cookson merece todavía estar en un plantel de secundarios (o por lo menos, tener un mejor guion en sus manos).


En definitiva y resumiendo: Xavier Gens está dejando muy atrás la frase de “nueva promesa del terror” a pesar de que lo único destacable es un nivel de fotografía bastante, de lo contrario, THE CRUCIFIXION es apenas aterradora o incluso lo suficientemente atractiva como para calificarla como un esfuerzo aceptable, del que una vez vista será olvidada inmediatamente.

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