viernes, 12 de enero de 2018

Ingrid Goes West (2017)

La joven Ingrid (Aubrey Plaza) se obsesiona con una 'influencer', una estrella de las redes sociales llamada Taylor Sloane (Elizabeth Olsen) que aparentemente tiene una vida perfecta. Así que cuando Ingrid decide abandonarlo todo y mudarse al oeste para tratar de ser amiga de Taylor, su comportamiento se vuelve cada vez más inestable, inquietante y peligroso.

INGRID GOES WEST (2017) se parece mucho a un episodio de la serie BLACK MIRROR titulado "Nosedive".Si bien ese capítulo nos advirtió sobre lo que podría pasar a la sociedad si la influencia de las redes sociales no se controla, esta película tiene algo del “aquí y ahora”, con la acosadora en línea trastornada de Aubrey Plaza convirtiéndola en protagonista. Las acosadoras no son nada nuevo (solo hay que acordarse de MUJER BLANCA SOLTERA BUSCA…) pero internet les ha facilitado mucho más su intromisión  en la vida de sus objetivos, ya que muy poco es realmente privado en estos tiempos. Todo el mundo puede acceder de forma repentina, desde su blogger favorito, sus estrellas de cine favoritos, e incluso el presidente de los Estados Unidos (esto último, por desgracia) que es tan adicto a las redes sociales como cualquiera de nosotros.


Todo esto hace que INGRID GOES WEST sea una historia oportuna, y un vehículo actoral para Plaza. Siempre con una presencia única y un tanto distante, Plaza realmente adopta el lado oscuro del ser humano, con la primera escena siguiéndola mientras persigue a una conocida por Instagram que no la incluyó en su lista de invitados a la boda (acabando de forma hilarante).Ella no es del todo un personaje simpatico,ya que se confabula ( de la peor manera)  para ingresar en el mundo de Taylor ( Elizabeth Olsen ), famosa “influencer” siguiéndola y consiguiendo su amistad (hay que sea de unas maneras poco “limpias”).


Todo esto podría haber sido un desafío para una actriz, pero Plaza esta fascinante en, sin duda, su mejor actuación en una película.La película tiene un ritmo rápido, con el director Matt Spicer haciendo que sea un viaje por Los Angeles, con escenarios bellos que evocan al lugar y a la  cultura hípster en su máximo esplendor. Olsen hace que Taylor sea relativamente comprensiva, incluso si en última instancia es una mujer vacía y pendiente solo de las redes sociales, haciendo y dejando a sus amigos con poco o ningún respeto por ellos. Wyatt Russell también hace un buen papel como su marido hípster artista, que rápidamente se da cuenta de que su estilo de vida no es del todo agradable, mientras que Billy Magnussen interpreta al hermano de Taylor, quien lanza el giro de guion más caótico, haciendo que la película se sumerja en territorios más oscuros.


De todos, la figura más comprensiva y simpática para el espectador será O'Shea Jackson Jr como casero del personaje de Ingrid. Es un gran cambio en su actuación después de interpretar a su padre Ice Cube en STRAIGHT OUTTA COMPTON (2016), como el chico bueno (obsesionado con Batman - o más específicamente - BATMAN FOREVER) y ver como es manipulado por Ingrid durante toda la historia.


En definitiva y resumiendo: INGRID GOES WEST, a pesar de tratar un tema delicado, es una película divertida, con un buen sentido del humor, un equilibrio difícil de lograr, dado que se supone que debes avergonzarte del personaje de Ingrid,como reírte con ella. Es como un primo más ligero e inconformista de la película que protagonizo Robin Williams titulada RETRATOS DE UNA OBSESION (2002), aunque, en cierto momento, se vuelve tan inquietante como esta última. En todo caso, una película que hará que cambiemos el estado de “publico” a “privado” en nuestras redes sociales, aparte de una gran actuación de Aubrey Plaza. Recomendable totalmente en los tiempos que corren hoy en día.


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