viernes, 20 de julio de 2018

Siberia (2018)


Cuando el socio ruso de un tratante de diamantes norteamericano (Keanu Reaves) desaparece, éste viaja a Siberia en su búsqueda, donde conoce a Katya (Ana Ularu), la joven propietaria de un café.

Hay una razón por la cual el último thriller de Keanu Reeves , SIBERIA (2018) parece que está teniendo un estreno en cines casi desapercibido, a pesar del repentino éxito de la saga de JOHN WICK que ha sido lo suficientemente importante como para que Entertainment Studios gaste mucho dinero en el próximo título del actor titulado REPLICAS. Por el contrario, esta película está más cercana de ser un “vehículo de lucimiento” para actores que tuvieron éxito en el pasado como John Travista, Nicolas Cage o John Cusack.


Para ser justos con Reeves y el director Matthew Ross, la película es mejor que muchos de los thrillers de Serie Z directos a DVD/Blu Ray. Imagino que inicialmente se concibió como una película serie de cine negro, con un guion escrito por el considerado Scott B. Smith (UN PLAN SENCILLO), mientras que el propio Ross viene del decente drama romántico de Sundance, FRANK & LOLA (2016).

Si el protagonista de la película hubiera sido un actor de drama, la historia hubiera funcionado mejor porque Reeves tiene un rango, y SIBERIA hace un papel incómodo para el actor. Es extraño verlo protagonizar un melodrama (con escenas eróticas), que tal vez sea la razón por la que el estudio parece estar vendiendo esto como un thriller de acción, algo que claramente NO es. El actor luce  el mismo corte de pelo y barba de JOHN WICK, pero fuera de una escena rápida de acción al final del metraje, es la única ocasión en la que veremos a Reeves en un tiroteo.


Si SIBERIA fuera más efectiva como novela de suspense o como romance, esta falta de acción no hubiera importado al espectador, pero Reeves, a pesar de que claramente hacer su mejor esfuerzo en el papel (incluso mostrando un dominio del ruso durante largos diálogos) simplemente no lo hace interesante en una película tan discreta. Su química con Ana Ularu, mucha más joven que su coestrella, está lejos de ser potente, por lo que es difícil invertir en su difícil situación mientras tratan de sortear el peligroso negocio que pone sus vidas en peligro.


Como aspecto curioso, SIBERIA  se rodó en Winnipeg (Canadá) aunque se haya elegido a gran cantidad de actores rusos. De ellos, el villano interpretado por Pasha D. Lychnikoff  se comen en pantalla al personaje de Reeves cuando aparecen los dos compartiendo escenas. Como resultado, Reeves aparece como extrañamente pasivo, incluso en lo que se supone que es una dura escena donde Lynchnikoff hace una demanda grotesca de Ularu durante una noche de fiesta.


En definitiva y resumiendo: SIBERIA es un thriller descartable que probablemente fue un intento de algo que no ha funcionado del todo. Reeves es simplemente un error en una parte que parece estar mal adaptada a su presencia en la pantalla, pero al menos todos los involucrados tratan de hacer algo bueno, lo que exige un cierto grado de respeto, incluso si una vez acabada la película, descubrimos que hemos perdido el tiempo.

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