En 1975, el director y actor Warren Beatty
tuvo la idea de una adaptación cinematográfica de los populares cómics de Dick
Tracy escritos por Chester Gould, pero a pesar de los éxitos
iniciales con adaptaciones de cómics, por ejemplo, las dos películas de SUPERMAN (1978-1980), los productores no tenían ninguna
intención de realizar el proyecto, ya que no estaban muy entusiastas por la proposición
de Beatty. No fue hasta una década después que nuevos productores
aceptaron la visión que el actor tenía en mente, por lo que la producción
comenzó con un elenco con talento y el apoyo de una (muy) agresiva campaña
publicitaria. El resultado es una adaptación cinematográfica del cómic muy estilizada,
que al mismo tiempo se ve a sí misma como un homenaje al cine de los años
treinta y cuarenta.
Dick Tracy (Warren Beatty) es un policía valiente e incorruptible que está decidido a acabar con el crimen en la ciudad. Pero, para ello, deberá enfrentarse al gánster Bambino Caprice (Al Pacino) y su banda. Su voluntad y determinación se tambalean cuando conoce a la seductora Suspiros Mahoney (Madonna).
