El científico atómico y piloto Doug Martin está desaparecido
después que su avión se estrella en una misión de reconocimiento tras una
prueba nuclear. Milagrosamente aparece ileso en la base tiempo después, pero
las autoridades se muestran escépticas frente a su historia de que fue
capturado por extraterrestres decididos a conquistar el mundo. Doug se
compromete a utilizar la tecnología existente para destruir a los alienígenas.
¿Quién no conoce a Billy Wilder? Uno de los
grandes cineastas de todos los tiempos y respetado por la crítica y público,
con grandes obras como PERDICIÓN (1944), EL CREPUSCULO DE LOS DIOSES (1950), CON FALDAS Y A LO LOCO
(1959) y un largo etc. y su reputación será conocida por generaciones venideras.
Pero aquí no hemos venido a hablar de ese Wilder sino de su
hermano W. Lee Wilder y donde se da pie a que los genes del
talento no se distribuyen de manera uniforme. Mientras que Billy Wilder rodaba SABRINA (1954), su hermano filmaba un thriller de
ciencia ficción que se titula ASESINOS DEL ESPACIO
(1954) con un guion de su hijo Myles Wilder.