Una de los hobbies deportivos que poca gente conoce de mi,
es que son un fanático del Golf. Nunca lo he jugado, pero ver los “open” de
diferentes países, las jugadas y el estilo de deporte que es, me produce
tranquilidad. Al ser un deporte no tan famoso, excepto, por ejemplo, en la
época de Tiger Woods, hay pocos largometrajes sobre el tema. Así
que es una alegría para mí, que llegue a las salas EL
GRAN MAURICE (2021) que trata sobre una rocambolesca (pero real)
historia de Maurice Flitcroft, una persona que luchaba por sus
sueños, aunque estuvieran lejos de su alcance.
La verdadera historia de Maurice Flitcroft (Mark Rylance), un padre de familia y operador de grúa en un pequeño pueblo inglés, que ve peligrar su puesto de trabajo debido a la inestabilidad económica del país. Tras ver un partido de golf televisado, Maurice se enamora del juego y decide participar en el torneo más importante del mundo, el Open Británico. Un plan maestro que tiene un único problema: Maurice no ha jugado al golf en su vida.
