El Gran Maurice (2021)


 

Una de los hobbies deportivos que poca gente conoce de mi, es que son un fanático del Golf. Nunca lo he jugado, pero ver los “open” de diferentes países, las jugadas y el estilo de deporte que es, me produce tranquilidad. Al ser un deporte no tan famoso, excepto, por ejemplo, en la época de Tiger Woods, hay pocos largometrajes sobre el tema. Así que es una alegría para mí, que llegue a las salas EL GRAN MAURICE (2021) que trata sobre una rocambolesca (pero real) historia de Maurice Flitcroft, una persona que luchaba por sus sueños, aunque estuvieran lejos de su alcance.

La verdadera historia de Maurice Flitcroft (Mark Rylance), un padre de familia y operador de grúa en un pequeño pueblo inglés, que ve peligrar su puesto de trabajo debido a la inestabilidad económica del país. Tras ver un partido de golf televisado, Maurice se enamora del juego y decide participar en el torneo más importante del mundo, el Open Británico. Un plan maestro que tiene un único problema: Maurice no ha jugado al golf en su vida.

Efectivamente habrá un público que, al ser un largometraje sobre una historia dentro del mundo del golf, pasará por completo de ella.  Pero no necesitas de conocimientos, cuando esta película tiene alma y corazón y se centra en el propio Maurice y su propio compromiso, consigo mismo y su familia. El guion tiene un tono y una atmósfera muy británica y los diálogos son prácticos y muy divertidos. La comedia es consistente y rinde homenaje a las comedias británicas de los años 70 y 80, pero nunca se siente “metida con calzador”. Parte de eso se debe a la naturaleza increíble de la historia de Maurice, que es casi tan curiosa que parece mentira que sea verdad.



El guionista Simon Farnaby, juega con ventaja, ya que fue el autor del libro en el que se basa la película, y juega sobre terreno seguro. Hace justicia a la figura de Maurice y la hace entretenida de principio a fin. Además, le da un toque de “buenas vibraciones” que te hace salir de la sala de cine con una sonrisa de oreja a oreja y que puede arreglarte un mal día. El golf al final, es algo secundario, lo conmovedor es el alma que contiene la historia en si. El estilo de dirección del cineasta Craig Roberts, es convencional, pero es lo que pide EL GRAN MAURICE, aunque se permite alguna que otra escena surrealista que merece la pena.



En lo que respecta al elenco, Mark Rylance está soberbio. Él saca esa cualidad de gran actor con toda su fuerza y es una gran alegría verlo como Maurice, una persona soñadora, amable y gentil al que le gusta vivir un poco fuera de la realidad. Junto al actor, tenemos a la actriz Sally Hawkins. Ambos hacen una pareja perfecta y duplican la dulzura que contiene la historia. Aparte hay un conjunto heterogéneo en el EL GRAN MAURICE, con una gran variedad de personajes y todos trabajan magníficamente bien juntos, pero no se puede negar que Rylance y Hawkins roban el espectáculo. Tienen una fuerte química y conexión, lo que hace que el espectador no pueda quitarle los ojos de encima.



En definitiva y resumiendo: EL GRAN MAURICE es una película que merece ser vista. Una historia increíble (pero real) y muy entretenida, contada con ese estilo de comedia británica que solo ellos saben realizar. Si a eso sumamos, un dúo actoral que está excelente. Conmovedora, divertida y con encanto. Te puede no gustar el golf, pero vas a pasar un rato muy agradable.