El modelo de negocio de “Marvel Cinematic Universe” de
recurrir a cineastas independientes para adaptar cualquier superhéroe de su
extenso catálogo se ha sentido un poco desgastado últimamente. Desde BLACK PANTHER (2018)
de Ryan Coogler, no ha habido una película del MCU (o UCM) en la
que la visión del director hable más fuerte que el estudio cinematográfico… hasta
ahora. La directora ganadora del Oscar a mejor película el año pasado por NOMADLAND (2020) Chloé Zhao, trae su
visión (más o menos) en el debut de ETERNALS
(2021) en la gran pantalla con una película que combina su estilo
cinematográfico minimalista con este universo en constante expansión.
Hace millones de años, los seres cósmicos conocidos como los Celestiales comenzaron a experimentar genéticamente con los humanos. Su intención era crear individuos superpoderosos que hicieran únicamente el bien, pero algo salió mal y aparecieron los Desviantes, destruyendo y creando el caos a su paso. Ambas razas se han enfrentado en una eterna lucha de poder a lo largo de la historia. En medio de esta guerra, Ikaris (Richard Madden) y Sersi (Gemma Chan) tratarán de vivir su propia historia de amor.