Un hombre joven (Jaime Bell) desamparado,
criado por cabezas rapadas y conocido entre los supremacistas blancos, da la
espalda al odio y a la violencia con la esperanza de transformar su vida. Para
ello, cuenta con la ayuda de un activista negro y de la mujer a la que ama...
inspirada en hechos reales.
SKIN (2019) del
director Guy Nattiv no es la primera película de redención de
skinheads jamás realizada, pero tiene una autenticidad que otras no tienen,
probablemente porque se basa en una historia real. El Skinhead Bryon
Widner se sometió a docenas de cirugías para quitarse los tatuajes
después de que un donante anónimo se ofreciera a pagar la gran factura para
rehabilitarlo (se hizo un documental llamado ERASING
HATE sobre su experiencia). Después
de todo, las perspectivas de trabajo de uno más allá de trabajar en un salón de
tatuajes para fans de la ultraderecha son un poco limitado cuando el rostro
está cubierto de tatuajes supremacistas.
