Había una forma de lograr una nueva entrega de la franquicia
que comenzó en 1984 con PESADILLA EN ELM STREET,
y era volver a tener al creador de Freddy en el guion y detrás de la cámara por
primera vez desde primera película. Independientemente de lo que se pueda
imputar a Wes Craven, uno solo puede quitarse el sombrero ante
esta visión particular, que devuelve a Freddy Krueger a la vida después de tan publicitada
entrega final de la franquicia, PESADILLA FINAL: LA
MUERTE DE FREDDY (1991).
A diferencia de las partes anteriores de la saga, esta no ocurre a los personajes, sino a los actores que los interpretaron en la primera entrega. Wes Craven vuelve a reunir al elenco original de "Pesadilla en Elm Street" para filmar la última entrega de la saga, pero durante el rodaje, la actriz Heather Lagenkamp empezará a soñar con Freddy, como ocurría en las anteriores películas, pero se da cuenta de que un demonio ha adoptado la imagen del asesino para aterrorizar a los miembros del equipo.
