La
tercera secuela del clásico de género PESADILLA
EN ELM STREET 4: EL AMO DEL SUEÑO (1988) no solo fue la parte de
mayor éxito comercial de toda la serie, sino que finalmente dirigió la saga en
una dirección no necesariamente ventajosa, pero sí muy lucrativa. La
transformación del enojado hombre del saco Freddy Krueger ( Robert Englund ) a la aclamada estrella
del pop. Un desarrollo que muchos fans de la original todavía no pueden
perdonar eso a día de hoy. Con todas las críticas justificadas de esta
venta total al diablo del éxito, una cosa en particular debe reconocerse con
cierto respeto por toda la franquicia y esta parte: Cada nueva PESADILLA EN ELM STREET fue una sorpresa
para el espectador y tiene su originalidad, aunque a veces no funcione. Sin
duda la cuarta entrega es el de la generación MTV
y eso resulto ser un éxito innegable.
Freddy Krueger vuelve a la vida después de su aparente muerte en la entrega anterior y comienza a matar a los chicos que viven en Elm Street. Pero, Kristen, capaz de atraer a los demás dentro de sus sueños, le concede este poder especial a su amiga Alice. Sin embargo, ésta se da cuenta de que Freddy está sacando partido a este extraño poder...
