sábado, 26 de agosto de 2017

Valerian y la ciudad de los mil planetas (2017)

En el siglo XXVIII, Valerian (DeHaan) y Laureline (Delevingne) son un equipo de agentes espaciales encargados de mantener el orden en todos los territorios humanos. Bajo la asignación del Ministro de Defensa, se embarcan en una misión hacia la asombrosa ciudad de Alpha, una metrópolis en constante expansión, donde especies de todo el universo han convergido durante siglos para compartir conocimientos, inteligencia y culturas. Pero hay un misterio en el centro de Alpha, una fuerza oscura amenaza la paz en la Ciudad de los Mil Planetas.

Basado en los cómics franceses de Valérian y Laureline escritos por Pierre Christin e ilustrados por Jean-Claude Mézières, VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS es un proyecto del director Luc Besson realizado con pasión, que pudo finalmente dar vida debido a los avances tecnológicos en el cine en estos últimos años. De hecho, fue cuando Besson trabajó con Mézières en EL QUINTO ELEMENTO (1997) que el director comenzó a considerar la adaptación de los cómics que había leído mientras iba creciendo para crear un éxito de taquilla.Besson  ha escrito y dirigido VALERIAN junto a su mujer (esta última como productora).La película es una pieza de ciencia ficción visualmente impresionante con un estilo de “Space Opera” muy conseguido. Lo que ocurre es que en la historia hay piezas que no acaban de encajar.


No hay duda de que VALERIAN es el éxito de taquilla más visualmente convincente del verano (incluso diría de todo el 2017. Besson, el director de fotografía Thierry Arbogast y el supervisor de efectos visuales Scott Stokdyk trabajan juntos para dar vida a toda clase de criaturas y lugares alienígenas en VALERIAN y su trabajo duro vale la pena porque el espectador es capaz de sentirse completamente inmerso en un mundo completamente futurista y extraño. Las secuencias de acción se aprovechan de los diversos ajustes de VALERIAN para llevar a los espectadores a ver un par de escenas nunca vista en el género de la acción (como la persecución en Alpha), dando valor de una película de impresionantes y emocionantes piezas de acción. Desde los tranquilos momentos de Laureline tratando e interactuando con varias criaturas en Alpha hasta los tiroteos de Valerian con alienígenas hostiles, la última de Besson superará incluso las expectativas que un servidor tenía cuando entro a la sala de cine.


Sin embargo, tal vez debido a que se basa en una serie de historietas, Valerian tiene una estructura narrativa que a veces presta demasiada atención a los secundarios, dejando de lado la historia principal. Por supuesto, estas misiones secundarias introducen una gran cantidad de personajes coloridos como los interpretados por Ethan Hawke (al que pagarían con botellas de vino) y el del actor Alain Chaibat.Sin embargo, el ritmo de VALERIAN es que estas secuencias, aunque divertidas por un tiempo, terminan convirtiendo las dos horas y veinte minutos de la película en un ejercicio a veces demasiado lento en el ritmo. Además parece que estén repartidas como si fueran capítulos de 20/30 minutos de una serie de TV, en el que sin duda hubiera eliminado todo el segmento que incluye al anteriormente mencionado Hawke y a la cantante Rihanna.


Además, la trama de VALERIAN es una historia bien conocida de un duo intentando salvar la humanidad y evitar el fracaso (incluyendo un tema de la crueldad de la humanidad que es popular en el género de la ciencia ficción). Sin embargo, este tema se contrasta con uno de amor y confianza, a pesar de que puede hacer que algún espectador no sea fanático de este tipo de tramas, donde todo reside en el “tira y afloja” de Valerian y Laureline,en la que Valerian es un soltero consumado que ha  f***ado con un número de mujeres, mientras que Laureline es su socia que se niega a ser ligada por el encanto de este último  (aunque ya sabemos cómo va acabar la cosa).A pesar de los esfuerzos de DeHaan y Delevingne, su dinámica es torpe y contraria a romántica. Aunque su química como dúo no sea de lo mejor, hay que comentar que en sus escenas en solitario Delevigne demuestra que puede ser una actriz con carisma y que (sorprendentemente) está mejor que su compañero.


En definitiva y resumiendo: Con todo, VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS no es la película perfecta de un éxito de taquilla, pero lo que le falta en personajes verdaderamente convincentes (ese villano insípido)  y una historia un poco más original lo compensa con espectáculo visual impresionante. Será sin duda una visita obligada para los aficionados del cine de Besson, especialmente aquellos que les encante EL QUINTO ELEMENTO.La película es en cierta medida una secuela espiritual de esta última según las palabras del propio director. Y, si hay una película que merezca verse en pantalla grande y pagar la entrada es sin duda esta. Pero mientras que las imágenes de VALERIAN pueden ser innovadoras, los otros aspectos de la película se unen para una aventura de ciencia ficción entretenida pero que podía haber dado mucho más.

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