jueves, 15 de agosto de 2019

Érase una vez en... Hollywood (2019)


La película se centra en el panorama cambiante de Hollywood a finales de los años 60, cuando la industria empezaba a olvidarse de los pilares clásicos. La estrella de un western televisivo, Rick Dalton (DiCaprio), intenta amoldarse a estos cambios al mismo tiempo que su doble (Pitt). Sin embargo, la vida de Dalton parece que está ligada a sus raíces de Hollywood, puesto que es vecino de la actriz y modelo Sharon Tate (Robbie).

Las películas de Quentin Tarantino son siempre un evento, ya sea para el público que lo ama como el que lo detesta, y más sabiendo que cuando llegue a su décima película, su carrera cinematográfica llegara a su fin. Tarantino siempre ha estado interesado en construir un legado, con cada película, realizando un trabajo audaz y distintivo. ÉRASE UNA VEZ… EN HOLLYWOOD (2019) es su novena y, por lo tanto, su penúltima película, pero si la hubiera elegido su última película, sería una carta de amor para el cine que el tanto ama y respeta.


Rompiendo con su narración por capítulos que se había convertido en su firma personal (aunque todavía usa una estructura de tres actos), ÉRASE UNA VEZ EN… HOLLYWOOD se erige como una de sus obras más personales. Ha jugado en muchos géneros y esto lo puede asentir con la cabeza cualquier espectador, con secciones extendidas que representan la serie de televisión "Bounty Law" de Rick Dalton (Leonardo DiCaprio) que le permite profundizar en el género occidental una vez más, mientras obtenemos un guiño descarado a MALDITOS BASTARDOS (2009) en una escena de una película de Rick Dalton. ERASE UNA VEZ EN… HOLLYWOOD incluso tiene un lindo guiño a las películas de Kung-Fu a través de la pelea mano a mano de Cliff Booth (Brad Pitt) con Bruce Lee, interpretado por Mike Moh. Sin embargo, en muchos sentidos, esta es una desviación para Tarantino, ya que en el fondo es quizás la cosa más fácil de relacionar que haya hecho. Dalton y Booth quizá sean los personajes más humanos que cualquier protagonista en una película del director. No son invencibles ni especialmente inteligentes; en cambio, son solo dos tipos tratando de sobrevivir en una ciudad que ya no les sirve de nada.


Todo esto se suma a una inmersión épica en la mística de Hollywood que hace que la película se sienta, en muchos sentidos, la más cuidada del director. Si bien los asesinatos de la familia Manson son el gancho para que la gente se sienta interesada por pagar la entrada, Tarantino no estaba mintiendo cuando fue registrado diciendo que no se trataba de una película de Charles Manson, sino de una era de Hollywood, que marca el comienzo de una era más nueva y cínica. Eso hace que esta sea una carta de amor sobre lo que solía ser Hollywood y sus películas, en el sentido de que se muestra aquí como una ciudad constantemente soleada buena música y emociones por doquier.


En lugar de centrarse en Manson, o incluso en Sharon Tate interpretada por Margot Robbie que es lo peor de la película, pero donde lo dominan todo Dalton y Booth. Rick Dalton es uno de esos actores de los años sesenta que podrían haber sido Steve McQueen con las pausas correctas, con DiCaprio trayendo una vulnerabilidad inusual y tartamudeante a su personaje. El personaje de Pitt es genial e imperturbable, y Tarantino estaba en lo cierto cuando dijo que esta era su versión de la clásica película de amigos, como puede ser la química que había en EL GOLPE (1973). Robbie interpreta a la actriz real Sharon Tate, quien se casó con Roman Polanski, pero creo que utilizar a la actriz con tener poco dialogo, y utilizarla para a ser un símbolo de toda una era, creo que es totalmente una actuación y una representación de la persona que al menos para mí, tuvo total indiferencia.


En general, sin embargo, esta es la película de DiCaprio y Pitt, con ellos dominando en todas partes. Quizá en este caso, toda la parte de Dalton en el programa de televisión "Lancer" se me hizo demasiado repetitiva y cansada, simplemente para acabar con un gag que ya aparece en el tráiler de la propia película, y otra (más interesante) Booth explorando el rancho Spahn de la familia Manson (con Bruce Dern como George Spahn, en un papel originalmente elegido con Burt Reynolds antes de que muriera). También suele ser una película graciosa, ya que DiCaprio muestra una vez más que en escenas de comedia, sinceramente esta de puta madre y eso ya lo mostro en EL LOBO DE WALL STREET (2013). Su química con Pitt es bestial, pero también lo demuestra junto a la actriz infantil Julia Butters, que también participa en el episodio de "Lancer", quien le enseña a actuar con métodos, aunque solo tenga 8 años.


Típico de Tarantino, esta película está llena de cameos de amigos del director, desde Damian Lewis como Steve McQueen, hasta Timothy Olyphant y el fallecido Luke Perry .Luego está Margaret Qualley como miembro de la familia Manson, Kurt Russell y Zoe Bell como coordinador de dobles de acción y la pareja de esta y como colofón, Al Pacino como un agente de Hollywood que en el inicio le demuestra cual es la verdad sobre su carrera a Rick Dalton (con un monologo muy acertado).


En definitiva y resumiendo: Esta es una película de Tarantino que más se aleja del típico cine del director, ya que es un trabajo serio y sobre todo realizado como homenaje a ese Hollywood cambiante, lo que puede que guste a los espectadores que estén hartos de el cine exagerado del director y una “pequeña decepción” para los que, si les gusta el director, pero se piensan que todas las películas tiene que ser cafres sí o sí. El dúo DiCaprio y Pitt funciona perfectamente, incluso cuando tienen escenas por separado, tiene una fotografía en 35 mm maravillosa y una banda sonora llena de éxitos de la época.  Una foto hermosa y conmovedora de una época pasada, con algún altibajo (el ritmo del segundo acto y la utilización de Margott Robbie). Es la película sobre películas como solo Tarantino lo puede hacer, tanto para fanáticos como para gente que le rechaza su trabajo como director.



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