Wounds (2019)


Una serie de sucesos misteriosos y perturbadores comienzan a suceder cuando un camarero de Nueva Orleans contesta a la llamada de un teléfono olvidado en un bar.


Después del éxito abrumador de la película debut del director Babak Anvari, titulada UNDER THE SHADOW (2016) hubo muchas esperanzas para la película de terror titulada WOUNDS (2019). Lamentablemente, el horror psicológico del guionista y director británico-iraní sigue en el mismo camino de su anterior trabajo, una película que me pareció una mezcla de géneros ya vistos y con un final insípido. Aquí, parece que tenemos un caso desafortunado de la repetición de los mismos fallos, aparte de una incredulidad significativa y un toque de absurdez.


Una producción de Annapurna repleta de estrellas y que parece que tiene un presupuesto saludable, tenía el potencial de ser un thriller único, y ciertamente, en ocasiones te hace pensar que eso es lo que estas viendo. Pero entonces, todo se combina de una manera tan anticlimática que te das cuenta de que, a pesar de toda lo bueno logrado, WOUNDS no tiene nada que pueda salvarle del completo olvido en un par de semanas, aparte de algunos adornos estilísticos.


Ciertamente, el actor Armie Hammer tiene una actuación exagerada, incluso si es quizás el barman más glamoroso del mundo. Se merece crédito por subvertir el estereotipo en el que parece encajar, interpretando a Will como un hombre corpulento y temerario, pero bastante cobarde y libre de cualquier sentido de sentido común cuando se trata de eso. Esto se destaca desde el principio cuando, durante una pelea violenta, el hombre que él considera un intelectual débil (y su rival romántico para el personaje de Zazie Beetz) es el que interviene y evita un derramamiento de sangre, mientras que Will no hace nada. Es un hombre de paja, y de alguna manera, es un papel atrevido para él.


De hecho, durante una buena parte de la película, pensé que seria una versión de VIDEODROME (1983) con Armie Hammer, con algunas similitudes. Anvari, quien también escribió el guion, hará que Will descubra un teléfono móvil lleno de imágenes grotescas y hace que él y su novia se obsesionen, algo que comienza a manifestarse físicamente. Por desgracia, WOUNDS no tiene ninguna de la sustancia de Cronenberg, por lo que se desmorona como un castillo de naipes.
Lo desconcertante es cómo Dakota Johnson terminó en la película, interpretando el papel totalmente ingrato de la novia engañada de Will. Ella no tiene casi nada que hacer, salvo por una confrontación interesante entre la pareja en el ultimo tercio del metraje. El mejor papel femenino aquí es para Zazie Beetz como cliente favorita de Will, personaje que Will intenta conquistar, a pesar de que, a diferencia de Will, ella es una persona leal con su pareja.


En definitiva y resumiendo: En lo que respecta al terror, WOUNDS solo tiene un par de escenas grotescas, con las cucarachas como grandes protagonistas Es una mezcla caótica de conceptos y cualidades que no funciona en ningún momento, a pesar de intentar arriesgar en algún momento y que cae en un par de sustos baratos y ruidosos en lugar de crear un suspense genuino. Sin duda, una película que no merece ningún tipo de atención, al menos que seas un fanático del genero y tengas que verlo absolutamente todo. Como punto final, decir que lo mejor seria que el director Babak Anvari se fuera a un bar como el de la película y se emborrachara, para ver si encuentra algún tipo de idea que merezca la pena.

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