El director Ken Loach (YO, DANIEL BLAKE) lleva más de cinco décadas
detrás de la cámara y se ha consolidado como la voz por excelencia, que muestra
la vida y los momentos más negativos de la gente común en Reino Unido. Aunque
el director inglés anunció que dejaba el cine en 2014, sigue dirigiendo, y ya
ha realizado más de 50 largometrajes y documentales, pero es comprensible que
siga haciendo película ya que las quejas sociales en el mundo no disminuyen,
pero la brecha entre ricos y pobres se está agrandando, especialmente porque,
mientras tanto, también ha afectado a la clase media que está en erosión.
Ricky y su familia han estado luchando contra las deudas desde la crisis financiera del año 2008. Afortunadamente para ellos se presenta una gran oportunidad para conseguir tomarse un respiro y optar, incluso, a algo de independencia gracias a una nueva furgoneta. La familia decide crear una franquicia de entregas a domicilio. Es un trabajo duro y que la mujer de Ricky sea asistente no es algo que facilita la situación. Sin embargo, la familia se muestra decidida a mantenerse unida, sin importar las dificultades que aparezcan en el camino.
