Mientras viajan a través del país, Ray (Worthington),
su mujer y su hija hacen una parada en una zona de descanso y la niña tropieza,
rompiéndose el brazo. Los tres ponen rumbo al hospital y, tras varias horas de
trayecto, por fin logran que su hija sea atendida. Agotado, Ray se queda
dormido esperando a los resultados sobre la gravedad de las lesiones. Cuando
despierta, nadie del hospital recuerda haber visto a su familia, ni existen
datos de que alguna vez hayan ingresado en él...
FRACTURA (2019) es una
película que llama la atención debido al equipo por primera vez relativo que está
detrás de ella: la película está dirigida por Brad Anderson, cuya
SESSION 9 (2001) es un
largometraje interesante y el guion es de Alan B. McElroy, cuyos trabajos
incluyen HALLOWEEN 4 (1988) y KM: 666 (2003) La
película resultante de esta colaboración es un thriller que Anderson
dirige decentemente pero que McElroy intenta hacer todo lo
posible para mantener al espectador adivinando y cuestionando la realidad
durante todo el metraje. Pues tengo que decir que FRACTURA
es una decepción ya que especialmente el espectador no es tonto y básicamente se
puede adivinar ese final misterioso durante los primeros 15 minutos de metraje y,
sin embargo, Anderson y McElroy mantienen la
historia funcionando en círculos que llega a ser un aburrimiento durante sus
otros 85 minutos.