Probablemente no haya ningún país que asociemos más
estrechamente con el tema del amor que Francia, hogar de innumerables artistas románticos.
Esto también se debe al hecho de que la importancia cinematográfica de nuestros
vecinos (por la parte que me toca) tiene puesto el foco en este tema. La
encantadora comedia romántica se ha convertido en un símbolo del trabajo
cinematográfico de la “Gran Nación”. En este sentido, por supuesto, el espectador
se acerca a una película como LAS COSAS QUE DECIMOS,
LAS COSAS QUE HACEMOS (2020) con
ciertas expectativas, que su sinopsis anuncia algunos enredos amorosos. También
los hay, pero un poco diferentes a los esperados.
Daphné, (Camélia Jordana) embarazada de tres meses y de vacaciones en el campo, acoge como huésped a Maxime (Niels Schneider) primo de su pareja, François (Vincent Macaigne) que ha tenido que volver a París para cubrir a un compañero hospitalizado. Durante cuatro días, esperando el regreso de François, Daphné y Maxime se van conociendo y desarrollando cierta amistad, contándose sus respectivas experiencias sentimentales.
