
A veces, simplemente, tienes un día aburrido y solo pretendes
desconectar con la primera película que veas anunciada en una plataforma
digital, y como todo en la vida, te puedes llevar sorpresas buenas o malas. NOT OKAY (2022) no
invita a la visualización de primeras. Pero después de leer la sinopsis se la
da la oportunidad. En una época donde las redes sociales son capaces de lo
mejor y lo peor, volverse famoso nunca ha sido tan fácil. Si en el pasado la
gente tenía que ir a algún lugar a llamar la atención, ahora muchos no necesitan
ni salir de su propia casa. Ni siquiera necesitas un talento especial. Y ahí
radica tanto el éxito si eres alguien inteligente, o al fracaso, si eres un
completo inútil que no sabe ni comprender al público al que pretende “cautivar”.
Al mismo tiempo, es esta supuesta facilidad con la que todos intentan lograr
tener suerte, aunque cada día se consigue menos. El resultado: hay una
competencia toxica, ya que solo unos pocos pueden lograrlo. La deslumbrante
imagen de las/los influencer nada tiene que ver con la realidad en varios
aspectos. Esto, a su vez, es un esquema para poder hacer una parodia o una
critica acida y social sobre este aspecto como lo demuestra NOT OKAY.
Danni Sanders (Zoey Deutch) es una aspirante a
novelista. Sin amigos, sin vida sentimental y sin seguidores, finge un viaje a
París para subirlo a Instagram. Su intención es la notoriedad en redes
sociales, pero sin dar importancia a la gran trampa en la que va a caer. Cuando
un incidente sacude la capital francesa, Danni, sin darse cuenta, es víctima de
su propia mentira, algo con lo que no contaba.