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Fritos a balazos (2025)

 

El cine de acción de serie B siempre ha tenido un atractivo particular: el de esas películas que, aun con recursos limitados, logran entretener a base de un elenco carismático, secuencias explosivas y una historia que, aunque familiar, engancha lo suficiente para una noche de sofá. FRITOS A BALAZOS, dirigida por Edward Drake, quiere jugar en esa liga. Su propuesta es clara: recuperar la esencia del thriller urbano de presupuesto medio, con un héroe mas cercano al ser humano, un puñado de villanos de manual y una noche interminable de persecuciones, disparos y sangre. El resultado, sin embargo, es irregular: hay momentos de diversión honesta y hasta sorprendente, pero también un guion plano y un tono que nunca termina de decidir qué tipo de película quiere ser.

Un expolicía y padre de familia, que ha trabajado en secreto para la mafia, ve su vida y la de los suyos amenazada. Cuando un nuevo jefe en la banda se hace con el poder, tendrá una noche para sacarlos de la ciudad.

Miércoles: Temporada Dos - Segunda Parte (2025)

 

Cuando MIÉRCOLES irrumpió en 2022, lo hizo con un golpe de aire fresco: un personaje icónico reinventado, una atmósfera gótica pero pop, y un equilibrio perfecto entre lo macabro, el misterio juvenil y la ironía. La primera temporada convirtió a la serie en un fenómeno cultural, viralizó escenas, multiplicó fanarts y consolidó a Jenna Ortega como la intérprete ideal de una generación que pide a gritos personajes femeninos distintos. Sin embargo, la llegada de la segunda temporada, especialmente en su segunda parte, deja un sabor amargo: lo que fue un hallazgo se convierte ahora en un exceso, y lo que era singular empieza a sonar a repetición.

La crítica principal que se le puede hacer a esta nueva tanda de episodios es la tendencia a inflarlo todo. El éxito inicial ha empujado a la serie a un terreno de mayor presupuesto, más personajes, más sub-tramas y más consciencia de sí misma. El resultado es una especie de “árbol de Navidad” narrativo: cargado de adornos, pero tan recargado que pierde el encanto de lo simple. En la primera temporada, cada detalle sumaba; en esta segunda, muchos elementos parecen puestos por obligación, como si hubiera que llenar de capas el guion para justificar su importancia.