El cine postapocalíptico es como ese viejo amigo que siempre llega tarde a la fiesta, pero uno le abre la puerta igual: sabemos que traerá historias de ruinas humeantes, humanidad en carne viva y algún destello de esperanza entre las cenizas. AFTERBURN: ZONA CERO (2025) la tercera incursión de JJ Perry tras la cámara, prometía ser precisamente eso: acción interesante, ciencia ficción modesta y un vistazo a ese futuro sin futuro que tanto seduce al espectador. Sin embargo, lo que debía ser un festín termina pareciendo un almuerzo que te llena el estómago, pero nadie recuerda nada excepcional al día siguiente.
Un grupo de cazadores de tesoros postapocalípticos busca reliquias antiguas en una Tierra que ha quedado casi medio destruida por una enorme erupción solar.


