Hypnotic (2023)

 

Está claro que cuando el espectador vea la ultima película del director Robert Rodríguez titulada HYPNOTIC (2023) le va a venir a la mente el estilo característico de Christopher Nolan especialmente a través de su obra maestra ORIGEN (2010) que ha dejado una huella duradera en la concepción del género y en la manipulación de la realidad en el cine. El problema con el que se ha encontrado HYPNOTYC y que posiblemente sea la causante de su fracaso, es estar catalogada equívocamente en el genero del thriller, y en el mundo donde vivimos, hay espectadores que tienen (con perdón) un palo metido en el culo, y que se quejan cuando lo que les ofrecen en el tráiler es diferente a lo que se encuentran durante la proyección. Quizá, si se lo quitaran, podrían disfrutar de una buena película basada en ciertos paralelismos a la obra de Nolan, pero con el sello del director Robert Rodríguez y lo que conlleva con ello.

Decidido a encontrar a su hija desaparecida, el detective Danny Rourke (Ben Affleck) se ve inmerso en un laberinto mientras investiga una serie de asaltos a bancos que desafían la realidad y que le harán cuestionarse sobre todo y todos los que le rodean. Con la ayuda de Diana Cruz (Alice Braga) una vidente superdotada, Rourke persigue y, al mismo tiempo, es perseguido por un espectro letal (William Fitchner) el único hombre que él cree que tiene la clave para encontrar a su hija. Pero acabará descubriendo mucho más de lo que esperaba.

Rodríguez, un nombre consolidado en los círculos de admiradores del cine independiente y las películas de acción que ostentan un rasgo distintivo de irreverencia, ha concebido obras que se asemejan a las estilizadas piezas de gun-fu presentes en las realizaciones de John Woo, así como a filmes de índole sanguinaria como ABIERTO HASTA EL AMANECER (1996). En HYPNOTIC, Rodríguez no renuncia a su estilo singular, aunque bastante rebajado a lo que fueron sus grandes obras.



Entre las secuencias estilizadas que incorporan efectos visuales curiosos y giros argumentales ingeniosos y bastante locos (todo hay que decirlo) destacan de manera significativa aquellas que rinden homenaje de forma autocrítica al género de ciencia-ficción. Aunque pueda considerarse que estas secuencias resultan en ocasiones vulgares, y quizá hasta baratas en presupuesto, lo cierto es que encierran un elemento de diversión ineludible, y en última instancia, un aprecio por el arte cinematográfico de los largometrajes de serie B. La apreciación de esta película está, sujeta a los gustos individuales. Aquellos que encuentren placer en las interrupciones estilísticas y tengan la capacidad de ensamblar los distintos elementos de una loca trama experimentarán un entretenimiento bastante substancial.



No obstante, para los devotos seguidores de Rodríguez, las evoluciones estilísticas podrían suscitar un sentimiento agridulce. La última obra cinematográfica "auténtica" del director, anterior a HYPNOTIC, fue MACHETE (2010). En el intervalo, surgieron secuelas que lamentablemente no cumplieron con las expectativas, como fueron la secuela de MACHETE y la de SIN CITY, además de probar (sin fortuna) producciones con respaldo de grandes estudios como fue ALITA: ANGEL DE COMBATE (2019). La comunidad de seguidores del Rodríguez independiente anhelaba su regreso. HYPNOTIC representa el regreso de Rodríguez, quien se aventura en un género distinto. La acción, si bien presente, no predomina con la misma fuerza que en sus trabajos previos. Para aquellos que anhelan al "viejo Rodríguez", es posible que no encuentren en esta película la misma esencia, pero esto no implica que HYPNOTIC carezca de mérito que realmente merece.



En su peculiar amalgama de intriga y transgresión, la película funciona de manera efectiva. En particular, la trama gana intensidad a medida que se desarrolla, especialmente en el último tercio de la historia, donde es capaz de inyectar una dosis de humor y autorreflexión a través de las referencias a producciones antiguas y las astutas rupturas de la cuarta pared. El tercer acto es donde el espectador tendrá que hacer un “salto de fe” y dejarse llevar por la “feria” que ha construido Rodríguez durante todo el viaje argumental. En el tema de las actuaciones, incluso Ben Affleck que esta en modo “Sad” consigue que disfrutemos con su personaje, y cuanto mas loca se vuelve la historia, peor actúa, pero es curioso verlo cruzar diferentes estados dentro de su personaje, Alice Braga es una estupenda secundaria y Fitchner es un villano aceptable.



En definitiva y resumiendo: HYPNOTIC es una atracción donde el espectador decide si le ha gustado o no montar en ella. Lo más reservados o adictos al cine más serio y adulto, rechazaran la propuesta. El otro grupo, si disfrutara con el suspense y los disparatados giros de guion, especialmente en el tercer acto. Los puntos fuertes de la cinta se manifiestan claramente en la dirección ingeniosa y creativa. No obstante, en ocasiones, Rodríguez parece desviarse y el atractivo de bajo presupuesto choca de manera discordante con los elementos altamente estilizados que evocan a ORIGEN de Christopher Nolan. Aquellos que sean capaces de apreciar la combinación de estos dos estilos divergentes disfrutarán de la experiencia en gran medida. Para aquellos que no compartan esta perspectiva, la película seguirá siendo una propuesta entretenida con un matiz peculiar. Eso sí, todos pueden compartir que la música realizada por Rebel Rodríguez es realmente atroz.