Asia Presenta: Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba - La fortaleza infinita (2025)

 

El fenómeno de KIMETSU NO YAIBA o GUARDIANES DE LA NOCHE ha redefinido el anime shonen en la última década. Con una fórmula que combina acción visceral, emociones intensas y un virtuosismo técnico innegable de la mano del estudio de animación Ufotable, la franquicia ha trascendido el nicho del anime para convertirse en un fenómeno global. Cada entrega, desde la serie hasta películas como GUARDIANES DE LA NOCHE: TREN INFINITO (2020), ha sido recibida como un acontecimiento cultural y comercial. En ese contexto llega KIMETSU NO YAIBA - LA FORTALEZA INFINITA (2025), dirigida por Haruo Sotozaki, que inaugura la trilogía final de la saga adaptando uno de los arcos más esperados del manga de Koyoharu Gotouge.

Esta primera parte arrastra a Tanjiro y los Pilares al bastión de Muzan Kibutsuji: una fortaleza demoníaca que funciona como un laberinto extradimensional y que se convierte en el escenario de batallas colosales.

La premisa es potente y se sostiene gracias a la imaginería desbordante de Ufotable. Desde los primeros minutos, el espectador se ve sumergido en un espacio arquitectónico imposible, con pasillos que giran sobre sí mismos, salas que se despliegan como fractales y escaleras que se pierden en la nada. La animación de Ufotable, que ya había marcado hitos en temporadas anteriores, aquí alcanza un nuevo nivel de espectacularidad. Cada golpe, cada destello de una espada Nichirin, se convierte en poesía visual. Uno de los momentos mas es el enfrentamiento entre Tanjiro y Akaza: un combate que combina la serenidad feroz de la respiración del sol con la violencia despiadada del demonio. Es un ballet coreográfico en el que los movimientos fluyen como una danza mortal, acompañado de efectos de partículas y una paleta cromática que multiplica la tensión dramática. A nivel visual, el contraste entre los ataques luminosos de los cazadores y la oscuridad abrumadora de la fortaleza logra un impacto constante. Los colores saturados de las técnicas de respiración convierten cada duelo en un espectáculo digno de la pantalla grande, justificación suficiente para verla en el cine.


La música de Yuki Kajiura eleva aún más el conjunto. Su estilo, basado en coros solemnes y melodías intensas, acompaña los momentos clave con precisión quirúrgica. Los pasajes más emocionales se ven amplificados por temas que evocan tanto esperanza como tragedia, aunque cabe señalar que algunos motivos ya han sido escuchados en entregas anteriores, lo que resta frescura a una experiencia que por lo demás busca constantemente sorprender.


Vista en VOSE, decir que las interpretaciones vocales son otro de los puntos fuertes. Natsuki Hanae vuelve a dotar a Tanjiro de una determinación que oscila entre la ternura y la fiereza; mientras que Takahiro Sakurai y Saori Hayami entregan versiones particularmente intensas de Giyu y Shinobu. Destaca, sin embargo, el regreso de Akaza, un villano cuya tragedia personal es explorada a través de flashbacks que cambian la narrativa y el pensamiento que puedas tener sobre este personaje. Esta dimensión extra transforma lo que podría haber sido una simple confrontación física en un recordatorio de las heridas que arrastra la serie, incluyendo el inolvidable final del arco del Tren Infinito.


No obstante, la película no está exenta de tropiezos. El mayor problema es su estructura narrativa. Al ser la primera entrega de una trilogía, LA FORTALEZA INFINITA no ofrece un cierre que satisfaga por sí mismo. El clímax queda interrumpido de manera abrupta, con un cliffhanger que si bien asegura la expectativa para la próxima entrega, deja la sensación de incompletitud. A esto se suma un uso narrativo que se basa en una secuencia actual con un flashback y que se repite este ritmo durante los 155 minutos que, aunque enriquecen la psicología de personajes secundarios, rompen el ritmo de las batallas. Lo que debería sentirse como una corriente imparable de tensión se alterna entre momentos vibrantes y pausas demasiado largas.


Otro aspecto cuestionable es la fidelidad casi literal al manga. Si bien esta decisión complace a los fans, también expone las debilidades de la obra original: la repetición de ciertos giros predecibles y el énfasis en la perseverancia como recurso narrativo, un tema inspirador pero ya demasiado explotado. Comparada con EL TREN INFINITO, que supo equilibrar emoción y acción en un arco cerrado, esta entrega se percibe más como un capítulo extendido que como una película autosuficiente. Bajo mi punto de vista, varias escenas se sienten estiradas en exceso, lo que contribuye a la sensación de irregularidad.


En definitiva y resumiendo: Es difícil comentar mas aspectos de LA FORTALEZA INFINITA sin entrar en el campo del spoiler, algo que me niego en rotundo, ya que es algo que los fanáticos tiene que vivir por si mismo. Claro esta, que estamos ante un espectáculo deslumbrante que reafirma el dominio técnico de Ufotable y ofrece combates que quedarán entre los mejores del anime reciente. Sin embargo, su dependencia del manga, su abuso de flashbacks y un final inconcluso impiden que alcance la contundencia narrativa de un clásico independiente. Es una obra imprescindible para los seguidores de la saga, que encontrarán en ella emoción y lágrimas, pero puede dejar a los espectadores más exigentes con ganas de una experiencia más compacta y redonda.