En un Hollywood que exprime secuelas como si fueran naranjas en una máquina industrial, NADIE 2 llega como la consecuencia inevitable del inesperado éxito de NADIE (2021). Aquella primera entrega nos sorprendió mostrando a Bob Odenkirk convertido en un vengador doméstico. Ahora, con Timo Tjahjanto al mando (responsable de la sanguinaria THE NIGHT COME FOR US), la franquicia se aventura por un camino más “familiar”, llevando a Hutch Mansell y su clan a un viaje de vacaciones que, como era de esperar, acaba en masacre organizada.
Cuatro años después de enfrentarse involuntariamente a la mafia rusa, Hutch sigue manteniendo con la organización criminal una deuda de 30 millones de dólares que trata de saldar poco a poco con una serie interminable de golpes contra matones internacionales. Pese a disfrutar como siempre de la faceta más trepidante y física de su «trabajo», Hutch y su esposa Becca se sienten agotados y distanciados. Para intentar remediarlo, deciden llevarse a sus hijos de escapada al mismo lugar al que Hutch iba de vacaciones con su hermano Harry cuando eran pequeños.
