Ruben Östlund no es necesariamente conocido
por querer transmitir la mejor imagen del ser humano en sus películas. El tono burlón
y la crítica satírica son parte de las obras del director y guionista sueco. Ya
sea FUERZA MAYOR (2014),
en la que un padre abandona a la familia en una situación de emergencia, o THE SQUARE (2017),
que echa un vistazo al arte moderno, no son descripciones especialmente
halagadoras las que ofrece Östlund. En este sentido, a nadie
debería sorprenderle especialmente que su última película EL TRIANGULO DE LA TRISTEZA (2022) vaya también en esta dirección. Esta vez incluso va mucho
más allá, ya que nadie de los personajes de la historia está a salvo de las
burlas.
Tras la Semana de la moda, Carl (Harris Dickinson) y Yaya (Charlbi Dean) pareja de modelos e influencers, son invitados a un yate en un crucero de lujo. Mientras que la tripulación brinda todas las atenciones necesarias a los ricos invitados, el capitán (Woody Harrelson) se niega a salir de su cabina, a pesar de la llegada inminente de la célebre cena de gala. Los eventos toman un giro inesperado y el equilibrio de poder se invierte cuando se levanta una tormenta que pone en peligro el confort de los pasajeros.



