En el vasto panorama del cine indio contemporáneo, donde las historias de amor a menudo se entretejen con elementos de drama social y musical, TERE ISHK MEIN (2025), dirigida por Aanand L. Rai, emerge como una propuesta ambiciosa pero irregular. Con un elenco estelar encabezado por Dhanush y Kriti Sanon, y la banda sonora a cargo del maestro A.R. Rahman, la película promete explorar las profundidades del amor obsesivo en el contexto místico de Benarés. Sin embargo, lo que podría haber sido un análisis sobre la transformación personal y el sacrificio romántico termina convertida en un melodrama excesivo, donde la pasión se confunde con la toxicidad. Tras su estreno reciente, esta cinta deja una sensación agridulce: momentos de belleza visual y emocional, pero empañados por decisiones narrativas problemáticas que la arrastran hacia lo predecible y lo cuestionable.
Shankar, un piloto de la Fuerza Aérea castigado por desobediencia, cuya evaluación por la psicóloga Mukti evoca recuerdos de su turbulento pasado. La historia recorre su intenso romance universitario, el intento de ella por corregir su agresividad y el desamor que define su presente.


