Hace poco, en la critica de SNAKE
EYES: EL ORIGEN (2021) comente que
las últimas películas de artes marciales realizadas en Hollywood, sus escenas
de acción estaban rodadas de una manera fallida, como también ocurrió en MULAN (2020) o MORTAL
KOMBAT (2021) donde las tres películas
tenían en común directores que no sabían rodar acción. Con SHANG CHI Y LA LEYENDA DE LOS DIEZ ANILLOS (2021),
el director Destin Daniel Cretton demuestra que no todo tiene
porque ser así, ya que siendo un director de cine Indie y enfrentándose a dirigir
una película con un presupuesto amplio para Marvel, ha conseguido rodar algunas
de las secuencias de acción coreografiadas más geniales que he visto este año, además
de demostrar que tiene un cariño enorme al cine de Hong Kong y el género del Wu
Xia, algo que me alegro totalmente mientras veía el largometraje.
Esta historia de orígenes gira en torno al experto en artes marciales y maestro del Kung-Fu nacido en los cómics de Marvel durante los años 70, escritos por Steve Englehart e ilustrados por Jim Starlin. Su protagonista responde al nombre de Shang-Chi (Simu Liu), hijo de un poderoso criminal de China. Educado en un complejo aislado del resto del mundo, Shang-Chi fue entrenado en las artes marciales y ha desarrollado habilidades sin igual. En esta primera aventura Shang-Chi se enfrentará a un poderoso enemigo: El Mandarín (Tony Leung).



