Hay películas que llaman la atención no por su despliegue técnico o su gran presupuesto, sino por la pasión con la que están hechas. AWAY (2019), dirigida por el letón Gints Zilbalodis, es una de ellas. Con apenas 10.000 dólares y el mérito de haber sido escrita, animada, editada y musicalizada por una sola persona, la cinta propone una aventura minimalista en 3D, sin diálogos, que se mueve entre lo contemplativo y lo simbólico.
Un chico y un pequeño pájaro viajan juntos en una motocicleta mientras tratan de escapar de un espíritu oscuro.



