El segundo largometraje del director Kogonada titulado DESPIDIENDO A YANG (2021) nos lleva a un inusual universo de ciencia ficción donde trata diferentes temas, y donde la realidad es que los androides o “bots” conviven la vida cotidiana junto a los humanos. Un concepto prometedor junto a uno de los créditos iniciales mas coloridos y armoniosos del año.
Un hombre (Colin Farrell) y su hija (Malea Emma Tjandrawidjaja) intentan salvar por todos los medios posibles la vida de Yang (Justin H. Min), un robot mitad asistente y mitad niñera, al que consideran un miembro más de su familia.


