En el llamado “mundo de mazmorras” en lo referente a películas
de baja estofa, seguramente todo fanático, se haya encontrado alguna vez con
los nombres de Godfrey Ho, Joseph Lai o Thomas
Tang en algún momento de sus vidas. La legendaria Filmark de Hong Kong,
especializada en películas de kung fu verdaderamente malas, son su vehículo de
lucimiento, y sus películas son, en mi opinión personal, obligatorias en
cualquier estantería de largometrajes de ”mazmorra”. Y sin duda, su obra magna
es ROBO VAMPIRE (1988),
donde tiene cabida todo lo impensable.
Una banda de narcotraficantes crea una especie de vampiros, para guardar la droga. La policía, como medida para combatirlos, crea un robot policía al estilo RoboCop.




